Hoy, todos los países comparten una gran preocupación en cuanto a salud se refiere, con la aparición del nuevo coronavirus o Covid-19 que según la información que se dio a conocer, inició en Wuhan, China, causando ya decesos entre su población.
Los coronavirus (Cov) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones desde el resfriado común hasta enfermedades más graves. Como ocurrió en Oriente Medio años atrás con el síndrome respiratorio agudo.
En esta estación, la preocupación se va generalizando por una sencilla razón; No hay hasta el momento los medicamentos necesarios para hacer frente a la enfermedad. No existe vacuna, aunque se diga que ya se esté trabajando en ella; mientras llega, algo se tendrá que hacer porque no podemos ni debemos estar con los brazos cruzados.
Hay que tomar en consideración que: Al no conocer su origen, qué fue lo que lo propició, qué animal lo trasmitió a los humanos, se dificulta saber cómo atacar. Además, el contagio, se está viendo ya, se está propagando, llevándolo a otros países. De manera que, tal parece que resultará inevitable detenerlo.
Es una situación bastante difícil; ya que, lo que pudo ser una epidemia, amenaza con convertirse en una pandemia. Lo han dicho los expertos, el virus llegará a todos los países porque ninguno está realmente preparado para evitarlo. ¿Cuándo? Nadie lo sabe. Creo que todos desearíamos, se detuviera.
Todos, de alguna manera estamos expuestos y por diversos motivos al contagio. Al padecer un simple resfriado y no cuidarse; o estar cerca de personas que estornudan y no tienen la precaución de cubrirse la boca pueden ser formas de contagio.
El problema está en el aire; en lugares públicos de gran congestionamiento; al realizar algún viaje; al utilizar los diferentes medios de transporte; en fin, si nos ponemos a ver todo lo que nos puede afectar, la lista es muy grande.
Lo aconsejable, considero, es no caer en pánico, pero tampoco tomarlo a la ligera. Al no tener las herramientas necesarias para hacer frente a tan serio problema ¿qué podemos hacer? Tomar ciertas medidas que nos ayuden a reforzar nuestro sistema inmunológico.
La higiene es fundamental en la prevención de enfermedades. Lavarse las manos con cierta frecuencia. Actualmente el celular es un transmisor de bacterias, lo traemos para todos lados.
Creo que a algunos de nosotros nos ha tocado alguna vez entrar al baño en un restaurant y coincidir con personas que hacen uso del sanitario y se retiran sin lavarse las manos. Terrible cuando quien lo hace es alguien que trabaja en el lugar.
Medidas tan simples que se pueden implementar y que corresponden a los hábitos adquiridos desde la niñez.
Voceros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han declarado que ningún país está preparado para un problema como el que hoy se presenta a nivel mundial. Sin embargo, las autoridades de nuestro país afirman que México sí lo está. ¿A quién le creemos?
Y como dicen que más vale prevenir que lamentar. Bueno sería que empezáramos a tomar precauciones y empezar con algo muy simple; la higiene y reforzar nuestro organismo. ¿Qué más podemos hacer ante lo desconocido? ¿ante la incertidumbre?
Pedir a Dios nos proteja a todos y cuide a nuestra amada familia.