México sigue desperdiciando la oportunidad que le da su situación geográfica para activar otro de los motores del crecimiento económico, porque el poder Ejecutivo y el legislativo federal están más interesados en obtener poder dejando de lado lo importante anteponiendo sus intereses.
El nearshoring que sería un importante reactivador de nuestra economía se ha convertido en un “mito genial” porque no se ha logrado encaminar las políticas públicas hacia el atraer mayor inversión privada que nos permita generar y desarrollar la infraestructura que se requiere.
Sin inversión privada, se hace demasiado difícil que podamos crecer económicamente, porque la inversión pública cada vez se hace más pequeña.
De acuerdo a datos, la inversión pública en los últimos años no supera el 2.7 por ciento del total del Producto Interno Bruto, por lo que esos recursos son insuficientes para construir las carreteras, las redes eléctricas, los sistemas de agua y telecomunicaciones. Factores que incrementan la productividad, reducen los costos, amplia la conectividad de varias zonas del país y reduce los tiempos para colocar los productos en los mercados. Es decir, una mayor infraestructura multiplica efectos positivos sobre el crecimiento económico para generar empleos con salarios dignos y por supuesto bienestar para las familias.
La falta de mayor infraestructura, con planeación adecuada y observando las necesidades de cada región del país, podría ser de beneficio, pero ante las decisiones de solo generar mega obras sin un estudio amplio de los beneficios en el corto y mediano plazo, estas mega obras se han convertido en un lastre que siguen absorbiendo recursos públicos, ocasionando que la inversión pública regional sea más pequeña.
Esto por supuesto va en detrimento de nuestro crecimiento y en la perdida de atención de las inversiones privadas que buscan nichos de oportunidad para aplicar sus capitales y desarrollar sus empresas para expandir su crecimiento.
México entonces sigue desperdiciando esa oportunidad que tenemos de estar cerca de una de las economías más importantes del mundo, porque las grandes empresas ya miran más en establecerse en Estados Unidos o en otras partes del continente americano porque ahí si existe la infraestructura que requieren.
Es necesario que las autoridades mexicanas observen que atraer inversiones no solo se basa en la oportunidad de cercanía con economías fuertes, sino en establecer leyes y normas regulatorias que den certeza a las inversiones y esto último, lamentablemente, tampoco se ha logrado establecer.
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