COMPARTIR

Todo país, todo y Estado bien estructurado, debe de operar bajo lo que se le llama como Estado de Derecho, que es uno de los cuatro elementos básicos de la conformación del concepto de Estado, que fue creado para que una sociedad civilizada viviera en armonía con un gobierno dedicado a otorgar bien común, que permite a su población, es decir, a todos y cada una de las personas que en su conjunto integran el pueblo que desarrollen libremente sus vocaciones en la vida, otorgando seguridad y justicia, salud y educación, servicios públicos y demás elementos físicos necesarios para que se desarrolle el individuo con sus familias y se generen círculos virtuosos para la prosperidad del pueblo en un país.

Ese Estado de Derecho representa las reglas que el propio pueblo se da para que se amalgamen los elementos gobierno, pueblo y territorio para el buen desarrollo de la economía, de la educación, del sano esparcimiento, la cultura y la vida espiritual del pueblo.

Pero qué sucede cuando no hay un Estado de Derecho o cuando existe uno desquebrajado que no da seguridad ni certeza jurídica

Me explico con un ejemplo sencillo que en México todo el mundo va a entender.

Imaginemos que tenemos un partido de fútbol en donde el árbitro determina las faltas en el juego con la visión de que gane uno de los contendientes.

Imaginemos que no haya reglas del juego fijas y las que hay sean tan difíciles de interpretar e indeterminadas que el árbitro las aplica a discreción en favor de uno de los equipos.

Pensemos que la regla del fuera del lugar se pueda aplicar discrecionalmente a criterio del árbitro, invariablemente aplicando la restricción en contra de su equipo favorito y liberalizando dicha restricción a su criterio en favor de su equipo al cual favorece.

Qué goliza metería el equipo favorito del árbitro al equipo contrario.

Así tenemos en México en la materia electoral la restricción de hacer campañas anticipadas. Conforme a nuestra legislación electoral actual las campañas en lo general empiezan el mes de abril, para tener la elección el mes de julio de 2027.

Por ejemplo, tenemos en Chihuahua una aspirante, la Senadora Andreas Cháveez, quien primero aspiraba a la gubernatura y ahora a la presidencia municipal de Juárez, que lleva tres años en campaña y no se le aplica sanción ni restricción alguna.

Ejemplos como la anterior tenemos a lo largo y ancho del país.

Ahora veamos que una inversionista quiera apostarle a México fuertes cantidades de dinero para establecer cualquier negocio, sea de manufactura de exportación, de comercialización de explotación minera o de pesca.

Inmediatamente visualizaría la falta de un Poder Judicial independiente (el árbitro decidiendo en favor de su equipo favorito), así como el establecimiento de normas que sus contrarios favoritos del gobierno incumplen a discreción, sin sanción alguna.

Es claro que una de las principales razones por las cuales los niveles de inversión en México han caído a lo más bajo, es por esa incertidumbre en las reglas del juego y su aplicación.

Un país no puede prosperar sin un cabal Estado de Derecho. Mientras tengamos un Gobierno que actúa para mantenerse en el poder y no actúa para dar bien común no tenemos esperanza alguna en prosperar como nación.