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Quiero narrar ante mis queridos lectores mis reflexiones sobre la selección de candidatos hecha por el PAN para estas próximas elecciones para conformar la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Empiezo por mencionar que la política es la más noble labor que un ser humano puede hacer si esa labor realmente se cumple; que es la de generar bien común. Es decir, ayudar a nuestros semejantes a que tengan las condiciones de vida necesarias para que realicen sus anhelos en la vida y vivan completos y felices en una sociedad con orden y prosperidad.

Después de que tuve una vida profesional muy completa en más de 38 años, hace 10 años decidí jubilarme de mi vida de abogado para dedicarme a la política. Tuve una pequeña estancia en la Secretaría de Gobernación, como Titular de la Unidad de Enlace Legislativo, que, con la representación del Ejecutivo Federal, se ayuda a coordinar al la administración pública federal, para impulsar, cambiar o contener las acciones del Congreso de la Unión que impacten las políticas públicas del presidente de la República.

Posteriormente, participé en la LXII Legislatura, como Diputado Federal, principalmente en la elaboración de las reformas estructurales, en la Comisión de Puntos Constitucionales.

Después de haber terminado en la legislatura, estuve un breve tiempo en el gobierno del Estado de Chihuahua, tratando de cumplir con mi labor de Coordinador de Gobierno Abierto, pero al darme cuenta que ello no era prioridad del gobierno, renuncié para contender por la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez. Pero mi partido el PAN decidió por otra persona, y me impulsó para que, en el 2018, participara como candidato a diputado federal en el Distrito Electoral 1 de Chihuahua, que es el más difícil de ganar para el PAN. Acepté el reto y quedé en segundo lugar, pero con una gran ventaja de Morena.

Para estas elecciones del 2021, aspiré a ser candidato del Distrito 4 Federal de Chihuahua (que es el antiguo Distrito 3 en el que fui diputado en 2012, reconfigurado conforme a la nueva distritación), pero no me fue posible, porque por tercera ocasión el PAN decidió que fuera para una mujer, por lo que, conforme a la propia invitación del PAN, enviada a la militancia y a toda la ciudadanía, quedaba únicamente disponible el Distrito 2 Federal de Chihuahua, que comprende la parte Sur del antiguo Distrito 3 Electoral y los municipios correspondientes al Noroeste del estado de Chihuahua.

Para mi sorpresa, a última hora, el PAN decidió concederle al PRD la postulación de candidatos por el Distrito 2, dejándonos fuera a quienes nos habíamos registrado como precandidatos.

De esta manera, el PAN me vetó de contender en esta elección.

¿Qué conclusiones saco de esta situación?

Pues, me queda claro, que por razones que desconozco, y por las que no deseo especular, a mi Partido no le interesa que participe como diputado federal. Considero difícil cambiarme de partido, porque no comulgo con las ideologías de otros partidos distintos al PAN.

Opino que es crucial para México apoyar a la alianza Va por México, conformada por el PAN, PRI y PRD, para que Morena no retenga el control mayoritario de la Cámara de Diputados, porque es necesario generar un balance de poder en nuestra República, para no dejar que un solo hombre, sin consenso ciudadano, tome decisiones que nos afectan a todos, como la cancelación del seguro popular, bajarle el presupuesto a la salud, el no apoyar a las Mipymes para que no cierren ante la pandemia, sacar al sistema nacional de vacunación para que aplique las vacunas, metiendo en su lugar a su estructura política para vacunar a los mexicanos, eliminar las energías limpias en la electricidad afectando nuestra salud y excluyendo a la inversión privada nacional y extranjera, cancelar las instancias infantiles afectando a nuestras obreras, y muchas decisiones más que no nos llevan al bien común.

Por todo ello, permaneceré trabajando como ciudadano para lograr ese noble objetivo.