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Menos de un año duró Manlio Fabio Beltrones como presidente de Partido Revolucionario Institucional; el sonorense presentó su dimisión al cargo tras los comicios del pasado 5 de junio donde los votos no le favorecieron al partido.

 

«Esta es mi contribución inmediata al debate que propongo abrir en nuestras filas. No es una medida irreflexiva, es una decisión responsable. Para abrir el espacio del debate interno y permitir  que la dirección colegiada  de nuestro partido tenga la libertad de decisión para encontrar el mejor camino a seguir por el PRI en su próxima Asamblea Nacional, que será definitorio para modernizarlo y conservarlo actualizado, sólido y competitivo electoralmente. Para eso si sirven los partidos políticos», dijo.

En su mensaje, dijo que el PRI gobernara15 estados y ganaron 248 ayuntamientos y con los resultados obtenidos hay que sentirse orgulloso como partido competitivo. Al tiempo que sentenció «lo que está en juego no es la numeraria electoral sino el proyecto de nación para el Siglo XXI».

 

Defendió el proceso de selección de los candidatos del PRI, y dijo que los resultados dan cuenta que ese instituto político es el que más voto obtuvo.

 

«Tuvimos tropiezos, pero  no una derrota política». Y añadió que los resultados electorales no se explican de forma simplista y los electores dieron mensaje a políticas públicas y políticos.

 

«Los votantes exigen mejores resultados y que se combata la corrupción».

 

Beltrones Rivera, pidió «El PRI no debe permitir que lo muevan de su histórico lugar en el centro progresista. Tiene que defender el proyecto de modernización que encabeza con arrojo Enrique Peña Nieto».

 

En su discurso enfatizo que el PRI debe cuidarse de no incurrir en errores de otros partidos políticos con alianzas oportunistas para alcanzar triunfos electorales a costa de pérdidas ideológicas. Además advirtió sobre el surgimiento de extremismos de izquierda y derecha.

 

Y subrayó que hoy le toca hacer una pausa necesaria, pero que seguirá en la política, que es su vocación, en la búsqueda de respuestas a los retos que es la gobernanza democrática del país impone, un México de pluralidad y de poder compartido al que hay que darle un nuevo orden.