Cuando Morena ganó las elecciones en 2018, hubo grandes esperanzas que todo cambiaría para México, que la corrupción se acabaría, que la inseguridad poco a poco iba a ceder porque con los apoyos sociales a los jóvenes ya no tendrían necesidad de entrar a las filas del crimen organizado, que habría orden, paz y justicia, provocando un gran desarrollo económico para el país, que íbamos a tener un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, y un sinnúmero de beneficios para los mexicanos, que superarían todas las promesas realizadas por los partidos políticos en toda la historia de México.
La gente con gran entusiasmo los apoyó; muchas personas con alta educación universitaria, empresarios, profesionista, académicos y líderes sociales, así como un gran número de mujeres, principalmente amas de casa, no se diga las clases económicamente débiles y gran parte de la clase media votaron por morena y sus aliados, con la fuerte esperanza de que sus promesas iban en serio y los resultados se darían.
Uno de los dichos propagados por morena y aliados para referirse a los partidos de oposición y a las personas que no votaron por ellos, fue el de que estaban “moralmente derrotados”. Les confieso, que después de presenciar la decadencia del Partido Acción Nacional, de haber experimentado la gran corrupción desplegada por el del PRI en el gobierno de Peña Nieto, la tibieza del PRD y la alcahuetería de Movimiento Ciudadano, me llegué a sentir avergonzado por ese gran triunfo del nuevo régimen y sentí esa derrota moral por no haber evitado el ingreso al PAN de tanto dirigente que se olvidó del desarrollo del bien común y se concentró en el desarrollo patrimonial y de poder de dichos dirigentes.
Pero, ni para que hago un repaso mil veces hecho del gran fracaso de morena y sus aliados, que son el régimen que actualmente nos sojuzga, y así lo digo clarito, no es un régimen que nos gobierne, sino uno que nos explota, roba y dilapida.
Todo lo que morena y aliados prometieron resultaron ser meras falsedades, mentiras y promesas incumplidas, no porque hayan fallado, sino porque nunca tuvieron la intención de cumplirlo.
Morena domina, roba, expolia, explota y exprime a los mexicanos, eso se ha comprobado una y mil veces a través de ver sus acciones perversas a lo largo del despliegue de su régimen. Ahora nos queda claro que se aliaron con el crimen organizado para tomar el poder, por eso nuestros vecinos del norte están viendo a México como una gran amenaza, ya que como pintan las cosas, nada bueno se ve que sigue, sino lo que predecimos es que llegará una crisis económica y la inseguridad se irá al tope, generándose una gran inestabilidad política que llevará a desestabilizar a toda Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá).
La detención ilegal y perversa del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, es una muestra clara de lo que el régimen está dispuesto hacer para retener el poder reprimiendo, cuando se atreve a recriminar falsamente a una de las personas más respetadas de la oposición con una trayectoria intachable, aprovechándose del control absoluto de la Fiscalía y, sobre todo del Poder Judicial.
Ahora me queda claro, que ellos, los del régimen (morena y aliados), no están “moralmente derrotados” porque para ello antes necesitas haber tenido moral, cosa que nunca han tenido.
Vacaciones.
Por motivos de vacaciones, reanudaré haciendo mi Columna hasta el 10 de agosto.
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