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El consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, afirmó que a pesar de que es un buen momento para discutir las reglas del juego democrático y analizar qué cambios son pertinentes, por primera vez en 40 años, no hay urgencia de una reforma electoral.
Al impartir una conferencia Magistral “Retos y desafíos de la democracia 2019” enfatizó que, después de las elecciones celebradas en 2018 y 2019, “no existe el reclamo de alguna fuerza política para el cambio de las reglas del juego; si vamos a 2021 sin cambios a las reglas del juego electoral no pasa nada, iremos a un proceso con reglas probadas y que funcionan”.
Explicó que, sin duda, las reglas de la competencia política se pueden mejorar y avanzar en la simplificación de los procesos.
Pero advirtió que hacer una reforma electoral con urgencia podría ser riesgoso, cuando las reglas actuales, que permiten que la alternancia sea parte de la normalidad de la democracia mexicana funcionan y están garantizadas.
“Si las reglas se modifican y no tomamos en cuenta la historia de la democracia en México, corremos el riesgo de echar abajo lo que hemos construido en la democratización del país durante los últimos 40 años”, dijo.
Cordova destacó que, a cinco años de la reforma electoral de 2014, existen pruebas suficientes de su viabilidad.
De 2014 a la fecha, argumentó, el INE ha estado involucrado en 194 elecciones locales y 4 federales y en ninguna ha existido una crisis que demuestre la inviabilidad del modelo electoral.
Expresó que al analizar posibles cambios a las reglas democráticas se debe tomar en cuenta la evolución y las razones que han llevado a México a la construcción del modelo actual, ya que “quien no ve la propia historia ni estudia la historia ajena aumenta las probabilidades de equivocarse”.
El consejero presidente del INE argumentó que existe una realidad en el país que no se ha podido mejorar con el ejercicio democrático, la cual se expresa en problemas como la inseguridad, la pobreza y el desempleo. Por lo que, apuntó, es en esas áreas donde se deben enfocar los esfuerzos de reforma y del Estado.
Lorenzo Córdova añadió que las reglas del juego democrático pueden ser mejores y se podrían implementar algunas acciones para disminuir los costos de las elecciones, como la implementación de la urna electrónica, además de fortalecer la representación de los pueblos y comunidades indígenas o avanzar en materia de participación política de grupos vulnerables.
Destacó que una posible reforma electoral no debe tocar tres ejes fundamentales del sistema electoral mexicano: la autonomía de los órganos electorales, la certeza y la equidad en la contienda, así como la representación de la pluralidad política que existe en el país, la cual permite que cualquier fuerza política pueda llegar al poder.
