Durante su informe trimestral de labores con motivo del tercer año de su triunfo electoral del 2018, Andrés Manuel López Obrador, defendió el actuar de su gobierno para enfrentar los efectos de la pandemia.
Inició su mensaje con el toque de silencio, y al termino recalcó que su gestión actuo a tiempo en esa materia.
Afirmó el Jefe del Ejecutivo, que la pandemia no desembocó en una crisis de consumo; gracias a las remesas y a los apoyos de los programas de bienestar que llegan y se aplican de abajo hacia arriba, de los más pobres hacia la cúpula de la pirámide poblacional, se ha podido evitar la falta de alimentos y otros bienes de primera necesidad.
“No debemos dejar de reconocer el esfuerzo conjunto para ir recuperando poco a poco la normalidad, que no se olvide la actitud responsable de los mexicanos que se han cuidado, incluso de quienes tienen la necesidad imperiosa de salir a trabajar; agradezcamos a los que cerraron un negocio pero no dejaron de pagar a sus trabajadores”, señaló el mandatario mexicano ante aproximadamente 50 invitados que le brindaron casi un minuto de aplausos al inicio de su discurso
El tabasqueño defendió el actuar de su gobierno para hacer frente a los efectos del CCOVID-19 y subrayó que no titubearon al destinar recursos para enfrentar la pandemia: 700 mil millones de pesos se incrementó el presupuesto para el sector salud, y resaltó que de abril a junio se redujo el numero de contagios, y en este periodo se han registrado menos fallecimientos de covid19
En el patio central de Palacio Nacional estuvieron presentes su gabinete legal y ampliado a quienes agradeció su acompañamiento.
Dijo que a causa de la transformación que están aplicando, se integro un bloque conservador abiertamente opuesto al gobierno que representa y a las políticas públicas que lleva a cabo.

Sin embargo, este grupo reaccionario siempre será respetado y tendrá libertad para ejercer su derecho a disentir. «Son adversarios, no enemigos. No los tratamos como ellos lo hicieron cuando nosotros estábamos en la oposición, no los vemos como enemigos a destruir sino como adversarios a vencer. Sencillamente, defendemos y representamos proyectos de nación distintos y contrapuestos».
Refirió que a ese bloque se unieron de manera legítima empresarios, dueños de medios de información, periodistas e intelectuales de derecha, líderes partidistas, dirigentes de la llamada sociedad civil y políticos del antiguo régimen, entre otros, para enfrentar el proyecto de transformación que estamos aplicando para acabar con la corrupción y la desigualdad.
Y se enfocaron a impedir que obtuviéran la mayoría en la Cámara de Diputados, cuya facultad exclusiva es la de aprobar el presupuesto; «hicieron todo, recurrieron hasta a la guerra sucia, pero afortunadamente no lograron su propósito. La alianza “Juntos hacemos historia”, que defiende nuestro proyecto de transformación, triunfó en 186 de los 300 distritos en disputa, en tanto que el bloque conservador obtuvo 107 y el partido Movimiento Ciudadano, siete; si a ello se suma el reparto de plurinominales, la bancada a nuestro favor tendrá una cómoda mayoría».
Insistió que se les ganó en buena lid, y advirtió «no podrán detener las ayudas destinadas a los pobres; no podrán desaparecer como lo querían, la pensión a los adultos mayores, a las niñas y niños con discapacidad, las becas para estudiantes de familias pobres, ni la atención médica y los medicamentos gratuitos. Tampoco podrán frenar el programa Sembrando Vida ni el de Jóvenes Construyendo del futuro ni el aeropuerto Felipe Ángeles; ni el Tren Maya ni el Banco del Bienestar ni el Internet para Todos ni el proyecto del Istmo de Tehuantepec ni nada, nada, que vaya destinado a los pobres a los que aborrecen porque, con honrosas excepciones, los conservadores son clasistas, racistas e hipócritas».
Tras esto, aseguró que no aspira a tener el monopolio de la verdad absoluta, «por eso reitero: nuestros adversarios siempre recibirán del gobierno que represento, el respeto y la libertad, al que tienen derecho, para manifestarse sin límites, represión o censura».
Finalmente, negó que en las recientes elecciones se haya desatado la violencia contra ciudadanos inocentes.
“Además no hubo masacres, no se desató la violencia contra ciudadanos inocentes para infundir miedo. En Guerrero, por ejemplo, ningún candidato sufrió agresiones y casi lo mismo aconteció en la mayoría de los estados”, destacó el mandatario federal.
Pero, este señalamiento se contradice con lo que registró Etellekt, consultora que señaló que en el proceso electoral del 6 de junio, considerado el más grande de la historia de México, dejó 102 políticos asesinados, de estos, 36 eran aspirantes y candidatos a distintos cargos.