· Nuestros vecinos, funcionarios de casilla del Instituto Nacional Electoral (INE) y la mayoría de los institutos estales electorales estuvieron a la altura de la elección más grande y competida de la historia.
· Quedó atrás la etapa del monólogo en la Cámara de Diputados y la imposición del deseo dictatorial.
Pasada la elección del 6 de junio llegó el momento de armar una agenda nacional estratégica con propuestas de todos, sin divisionismos, mirando hacia adelante y haciendo frente al autoritarismo; el país necesita de todos sin excepción, ese fue el mandato del ciudadano en las urnas.
La ciudadanía participó como nunca en una elección federal intermedia (52.6 por ciento), lo que es una señal para todos de que México tiene un futuro promisorio como nación democrática y decide su futuro en libertad, más allá de los ataques y la polarización vivida en las campañas.
Así lo reconoció el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, Juan Carlos Romero Hicks, al destacar que nadie resultó ganador absoluto, pero tampoco hay un perdedor humillado; retomemos el camino por los millones que votaron.
Y agregó que partidos políticos y ciudadanos debemos estar orgullosos de contar con un árbitro como el Instituto Nacional Electoral y casi todos los institutos estales electorales, pues estuvieron a la altura de la elección más grande y competida en la historia.
A reserva de las impugnaciones que se presenten ante los tribunales electorales nadie tendrá la mayoría. MORENA y Acción Nacional serán la primera y segunda minoría, quedando de manera preliminar la posible integración de la Cámara de Diputados de la siguiente manera: PAN tendría 112 curules; el PRI, 70; el PRD, 13; PVEM, 44; PT, 40; Movimiento Ciudadano 23; Morena 198.
Subrayó que cuando la nación está en una de sus peores crisis económicas, de seguridad, corrupción y salud, nos corresponde a todos, construir una agenda nacional estratégica que aún no existe. Para ello hay que sumar el trabajo del Poder Ejecutivo Federal, de la Cámara de Diputados, el Senado de la República, los congresos locales, los gobernadores, los ayuntamientos, las universidades, y la sociedad civil en general.
“Importante también hacer que el equilibrio en la Cámara de Diputados se refleje en la composición de los diferentes órganos de deliberación, en la integración de las comisiones legislativas, en la Junta de Coordinación Política, en el liderazgo compartido en la Mesa Directiva y en la administración, de acuerdo con la proporcionalidad que mandató la Nación con sus votos”, precisó.
Enseguida dijo que más allá de quienes se ufanan con la victoria, lo cierto es que el verdadero ganador fue México porque hubo una participación como nunca en una elección intermedia, dando como resultado una nueva composición del Congreso de la Unión. Esto no es un asunto menor, el ciudadano salió y dijo: “no queremos al país de un solo hombre”.
“Se frenó la ambición desbordada de controlar y pretender la destrucción de las instituciones, esto ya no se va a poder con los diputados que permitirán la discusión de los asuntos de la Nación y la aprobación de las leyes desde otra perspectiva, con los consensos adecuados y dejando atrás la etapa de la imposición dictatorial”, subrayó.
El Diputado Romero Hicks reconoció que a lo largo de la LXIV legislatura, los diputados panistas siempre ganaron el debate, pero a la hora de las votaciones una mayoría mecánica alzaba la mano y cerraba toda posibilidad de razonamiento para corregir el rumbo.
“Hoy el panorama luce diferente y en Acción Nacional esperamos se dé paso a la racionalidad y a un debate de altura, de exposición de ideas y que gane el mejor, el que mejor convenza. Hacemos votos por dejar atrás el monólogo y que todos los integrantes de la próxima LXV Legislatura tengan la posibilidad de construir un mejor país en favor de las y los mexicanos”, dijo.