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Los consejeros de Pemex están en un brete.

La refinería de Dos Bocas deberá comenzar operaciones en julio próximo y, al margen de contratiempos técnicos, hay serios problemas administrativos.

El principal: las cifras de inversión programada, partidas autorizadas y gastos realizados no superan la elemental transparencia de un Gobierno con cara limpia hacia la sociedad.

En espera de la información oficial, no saben si son reales las cifras llegadas de manera extraoficial al Consejo de Administración de Pemex.

Un dato es clave: se programaron originalmente algo así como ocho mil 900 millones de dólares -la 4T no tiene palabra de honor-, pero luego se dispararon al alza mientras avanzaban las obras en Tabasco.

Ahora ronda los 15 mil millones de dólares.

Casi el doble.

No es especulación.

Los datos ya los tienen en el jurídico de la otrora empresa productiva del Estado y no saben si al final tendrán el respaldo de los consejeros, aunque sean impuestos desde el Gobierno federal.

MINI REFINERÍA TAMAÑO TULA

Hay consejeros oficiales para obedecer.

No puede esperarse, por ejemplo, una actitud analítica de los llamados consejeros propietarios, los secretarios de Energía, Rocío Nahle, y de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O.

Tampoco de los consejeros del Gobierno federal: Tatiana Clouthier, María Luisa Albores y Manuel Bartlett.

Donde pudiera haber resistencia sería en los consejeros independientes: Juan José Paullada, José Eduardo Beltrán, Laura Itzel Castillo, Lorenzo Mauricio Meyer y Humberto Domingo Mayans.

Pudiera.

Pero si no lo hacen podrían cargar con consecuencias como sucedió con la Línea 12 del Metro, construida e inaugurada apresuradamente por Marcelo Ebrard pero, hoy se sabe, mal mantenida.

Dos Bocas recibió el aval casi automático de los consejeros de Pemex para iniciarse, pero después de esa primera etapa no hay señales de mayores seguimientos conforme a la ley.

Y si las tres etapas no cuentan con ello, quién sabe qué será de la refinería insignia para demostrar la viabilidad de un proyecto político surgido desde Palacio Nacional.

Los consejeros con criterio propio -ojo: sólo ellos- los lleva a una comparación: ante la falta de presupuesto, Dos Bocas está a punto de convertirse en copia de la refinería de Tula.

Mala circunstancia, porque aunque Tula se haya inundado con aguas negras desalojadas de la Ciudad de México, es muy menor y sería reducir la tabasqueña en una planta a la mitad de su ambición.

FALSO SENADOR PEDRO HACES

En 2018, el michoacano Germán Martínez Cáceres fue llamado a la dirección del IMSS.

En su lugar llegó Pedro Haces, el cuestionado dirigente del fallido partido Fuerza por México y de la CATEM.

Presumía entonces de gran cercanía con el Presidente, con quien se veía según sus dichos todas las mañanas e intercambiaba estrategias para desbaratar la CTM de Carlos Aceves del Olmo.

Eso no ha pasado, Haces acumula fama de golpeador y en el Senado de la República tiene una oficina para él donde aparece con el cargo de senador.

¿Qué dirá de esto Martínez Cáceres?