<< Además de ser una de las violaciones más graves a los derechos humanos, el delito constituye un problema de salud pública
La Comisión Permanente aprobó, un dictamen para exhortar a la Secretaría de Salud a fortalecer la normatividad, los lineamientos y la capacitación del personal médico para prevenir, detectar y atender de forma integral los casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes.
Conforme al resolutivo, dichos esfuerzos deberán hacerse bajo un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, interés superior de la niñez y el principio de no revictimización.
En el dictamen, las y los legisladores reconocieron que la violencia sexual constituye una de las violaciones más graves a los derechos humanos y un problema de salud pública que requiere una respuesta institucional integral, coordinada y permanente.
Dado que el personal de salud representa, en muchos casos, el primer contacto con las víctimas, el exhorto busca actualizar el conjunto de instrumentos normativos, lineamientos y mecanismos de capacitación que permiten homologar su actuación en la prevención, detección, atención integral y referencia de los casos de violencia sexual.
Lo anterior, con respeto a las atribuciones de la Secretaría de Salud y para evitar imponer obligaciones administrativas adicionales o generar un impacto presupuestario.
En el documento se destaca la congruencia del dictamen con la Ley General de Salud, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias y la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Dichos ordenamientos establecen la responsabilidad de las instituciones del Sistema Nacional de Salud de brindar atención integral a las víctimas de violencia, así como de adoptar medidas de prevención, atención y coordinación.