Hasta construir una mayoría calificada que permita transitar en la discusión del desafuero de los diputados federales, Saúl Huerta de Morena y del petista Mauricio Toledo, la permanente del Congreso de la Unión decidió posponer esa discusión y votación, así lo anunció senador Eduardo Ramírez.
Sin embargo el verdadero motivo del aplazamiento, al menos de una semana, fue el caso del fiscal de Morelos, Uriel Carmona, debido a que el dicho asunto podría provocar que la Cámara Baja caiga en desacato, ya que el funcionario cuenta con una suspensión definitiva en su juicio de amparo que debe resolverse antes.
El diputado Rubén Cayetano García, de Morena, acusó que hay “extraños acuerdos” e “intereses mezquinos” para impedir que la Cámara de Diputados ejerza sus atribuciones constitucionales en este tema.
Y no conforme con les llamó “hipócritas” a los legisladores “de derecha” por querer demorar los desafueros.
Quien le reviró fue la senadora de Acción Nacional, Xóchitl Gálvez Ruiz, quien solicitó a la Mesa Directiva una explicación del por qué se bajó el dictamen del orden del día.
Y aseguró que los panistas no serían cómplices de dos personas que están señaladas, uno por corrupción y otro de pederastia.
Por su parte, Dulce María Sauri, la presidenta de la Cámara de Diputados, festejó el aplazamiento, aunque remarcó que su partido el PRI (Revolucionario Institucional) está a favor de los desafueros de Toledo y de Huerta, señalados respectivamente por posible enriquecimiento ilícito y abusos sexuales de menores.
“Diferir nos da oportunidad de evitar un contratiempo de graves consecuencias jurídicas para la propia Cámara de Diputados”, dijo.