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<< 8 de cada 10 adolescentes en internamiento que fueron reclutados por el crimen organizado no pertenecieron a pandillas antes de ingresar a un cártel (Reinserta, 2022)

<< 7 de cada 10 adolescentes en internamiento que fueron reclutados por el crimen organizado afirmaron haber pasado por un proceso de adiestramiento dentro del cártel (Reinserta, 2022)

<< 5 de cada 10 adolescentes en internamiento que fueron reclutados por el crimen organizado tuvieron como reclutador a uno de sus amigos (Reinserta, 2022)

<< Desde Reinserta, reiteramos la urgencia de tipificar el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes y traducir ese reconocimiento en una respuesta integral que prevenga su captación, proteja a las víctimas y garantice su recuperación y reintegración

El pasado mes de julio, dos adolescentes fueron reportados como desaparecidos en Jalisco y, el pasado fin de semana, ambos fueron localizados en Sinaloa. Su desaparición y posterior localización vuelven a poner frente a nosotros una realidad que México debe atender: niñas, niños y adolescentes están siendo reclutados por grupos delictivos. En este caso, la coordinación entre autoridades estatales y federales hizo posible su localización y rescate; ahora, la respuesta debe continuar para garantizar su protección, recuperación y reintegración frente a las afectaciones que pueden derivarse de haber permanecido bajo el control de una estructura criminal.

Frente a esta realidad, desde Reinserta reiteramos nuestro llamado al Estado mexicano a reconocer el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes como un delito autónomo. Su tipificación permitirá investigar específicamente los procesos de captación y utilización, conocer sus distintas modalidades y responsabilizar a las estructuras delictivas que los llevan a cabo. Al mismo tiempo, permitirá reconocer plenamente a quienes son reclutados como víctimas de esta violencia y evitar que su eventual participación en actividades delictivas sea analizada sin considerar las circunstancias que dieron lugar a su incorporación a estos grupos.

Este reconocimiento jurídico debe dar paso a una ruta institucional de actuación frente al reclutamiento. La coordinación que hizo posible la localización de estos adolescentes demuestra que estamos frente a un fenómeno que trasciende las fronteras y capacidades de una sola entidad. Por ello, el Estado debe establecer mecanismos permanentes de coordinación entre autoridades estatales y federales para identificar posibles casos, investigar a las estructuras responsables, localizar a las víctimas y garantizar su desvinculación de manera segura.

Esta ruta debe definir también qué sucede después del rescate, porque la responsabilidad del Estado no termina cuando una víctima sale de una estructura delictiva. La exposición a amenazas, violencia, aislamiento, desplazamiento o procesos de adiestramiento puede generar afectaciones físicas y psicológicas que requieren atención especializada. Por ello, las autoridades responsables de la protección de niñas, niños y adolescentes deben contar con un protocolo de atención post rescate que permita valorar las necesidades de cada víctima y garantizar su protección, recuperación y reintegración familiar, educativa y comunitaria.

Lo anterior, sin dejar de lado que la respuesta frente al reclutamiento debe comenzar mucho antes de que un adolescente sea captado. El primer acercamiento puede ocurrir en espacios tan cotidianos como las escuelas o redes sociales, mediante mensajes, ofertas de trabajo u oportunidades aparentemente legítimas utilizadas para generar confianza. Prevenir implica hablar de estos riesgos en todos los espacios, reconocer señales de alerta y, especialmente, asegurar que las y los adolescentes sepan que pueden pedir ayuda cuando una interacción, oferta o propuesta les genere dudas o los haga sentir en riesgo.

Desde Reinserta buscamos acercar herramientas que ayuden a identificar estas señales y saber cómo actuar frente a ellas. Nuestra Guía de Prevención de Reclutamiento de Niñas, Niños y Adolescentes por parte de Grupos Delictivos Organizados ofrece a madres, padres, personas cuidadoras y docentes información para comprender el fenómeno, reconocer factores de riesgo y fortalecer la prevención; y, en los próximos meses, lanzaremos un chatbot especializado en prevención del reclutamiento que integrará estos contenidos en una herramienta más cercana, interactiva y accesible. A través de ella, las y los adolescentes podrán recibir orientación ante ofertas, mensajes o situaciones que les generen sospecha o los hagan sentir en riesgo, mientras que las personas adultas que los acompañan podrán acceder a información para fortalecer factores de protección.

Detrás de cada caso de reclutamiento hay una niña, un niño o un adolescente cuya vida se ve profundamente afectada por la violencia. Por ello, la responsabilidad del Estado debe comenzar antes de la captación y continuar mucho después del rescate, previniendo esta violencia y garantizando protección, recuperación y reintegración cuando ya ocurrió. Reconocer el reclutamiento como delito y construir una respuesta integral frente a él es una obligación para proteger lo más profundo de nuestro tejido social y el futuro del país que queremos construir.