COMPARTIR

Priistas pide a legisladores de MORENA actúen con honestidad y amor a México, y no aprueben las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, las cuales buscan el control absoluto, autoritario del quehacer público del Presidente de la República.

En conferencia de prensa, René Juárez Cisneros, líder parlamentario de los priistas en la Cámara de Diputados, dijo que su bancada se abstuvo de votar, toda vez que los cambios llevan interés político-electoral y agregó “no somos ingenuos, este mamotreto, sin pies ni cabeza, es para llevar agua al molino electoral del partido Morena”.

El guerrerense, afirmó que el nombramiento de los integrantes de las Comisiones Presidenciales y Consultivas, las nuevas figuras jurídicas en la ley, serán los superdelegados, los virreyes, con funciones faraónicas, inconmensurables cuya encomienda es realizar actos anticipados de campaña con recursos públicos.

Por lo que su partido no avala decisiones irracionales, de ahí a su decisión de votar en abstención; son decisiones, agregó, que generan desconfianza porque se anotan como la incubadora de pre candidatos.

Lo que se aprobó, dijo Juárez Cisneros, no fueron instrumentos de políticas públicas responsables sino intereses político electorales, decisiones que legitiman el poder absoluto del Presidente de la República.

Tras esto, Juárez Cisneros deseó un feliz cumpleaños a Andrés Manuel López Obrador, “Salud y éxito a su mandato y a los diputados de la mayoría les pidió reflexionar, para que no le regalen una ley mal hecha que apunta al fracaso”.

A su vez, el diputado perredista Emmanuel Reyes Camona, afirmó que las reformas planteadas corresponden a una estrategia de concentración del poder a costa del buen funcionamiento de las instituciones

Desde la máxima tribuna del país, el también vocero del GPPRD afirmó que las reformas planteadas corresponden a una estrategia de concentración del poder a costa del buen funcionamiento de las instituciones.

Sostuvo que es un ejercicio para mantener una campaña política permanente durante este sexenio a favor del partido en el poder, y no les importará limitar las facultades para evitar motines gubernamentales de colaboradores que puedan resultar incómodos, así como la discrecionalidad de los órganos de fiscalización en la ejecución de sus facultades.

El parlamentario comentó que el dictamen que se presentó a discusión “es la legalización del centralismo que desplegará el Gobierno Federal como lógica de su administración de la cuarta transformación. Y al no haber un contrapeso éste fue aprobado por la mayoría legislativa que concentra el poder”.

Añadió que el próximo titular del Ejecutivo federal tiene todo el derecho de proponer las modificaciones que crea pertinentes a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para asegurar que su gobierno tenga el éxito que supone, es una práctica que se da en todos los cambios de administración.

El PRD observa con preocupación que los titulares de dichas delegaciones contarán con una plataforma de proyección política, para sus aspiraciones de convertirse en los gobernadores de sus estados. “Esta estructura de Delegaciones de Programas para el Desarrollo se convertirá en la práctica en escuelas de preparación de candidatos con las que Morena pretende desarrollar su proyecto de hegemonizar el poder político en las entidades de la república”, criticó.

El diputado por Guanajuato, subrayó que al PRD le preocupa que en este dictamen de la Ley Orgánica de la Administración Pública federal, en el artículo sexto se establezca que el Fiscal General de la República acordará con el Presidente de la República, según indica el artículo 29 constitucional.

Con esta acción se afirma que la administración ejecutiva que iniciará el primero de diciembre del año en curso no aceptará la autonomía de la Fiscalía General de la República. “Afirmamos que esta autonomía es indispensable para que el Sistema Nacional Anticorrupción pueda constituirse en una eficaz acción institucional y legal para erradicar la impunidad y la corrupción con un sentido constitucional de justicia”, apuntó.

Incluso advirtió que es esta lógica centralista el presidente de la república tampoco aceptará la autonomía del Fiscal Anticorrupción, el cual quedará subordinado al Fiscal General.