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Bajos las condiciones actuales que se viven y con las nuevas variantes de COVID-19, el gobierno federal y estatales tienen que ser muy prudentes con el regreso a clases presenciales, toda vez que «el riesgo» es fuerte y puede resultar contraproducente para la población estudiantil, la cual se está viendo contagiada en esta última ola, advirtió Jessica González, especialista de la Coordinación de Impulso y Vida Estudiantil de la Universidad La Salle.

La doctora lamentó que la irresponsabilidad social como el desdén de autoridades federal al uso del cubrebocas nos ha colocado en la situación en la que estamos, de ahí a que la población debe contribuir a retomar a cabalidad las medidas de sanidad, como es el uso de gel, cubrebocas, caretas, lavarse constantemente las manos y la sana distancia, pues esas acciones evitaron que se desbordara el contagio, en lo que llegaba la vacuna al país, pero el relajamiento nos ha llevado a la tercera ola.

La especialista destacó que el regreso a clases sea de manera paulatina, no de forma abrupta, y que las escuelas sean sanitizadas, que haya ventilación en las aulas, pero en especial esperar a que el semáforo epidemiológico esté en verde.