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Diputados federales del Partido Revolucionario Institucional condenaron los hechos violentos registrados en las instalaciones, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En voz de Ana Lilia Herrera Anzaldo, dijeron que rechazan la intromisión de grupos de choque a sus instalaciones y llamaron para que la libertad de manifestación y expresión se den en el marco legal y con respeto a los derechos de terceros.

De esta forma, anunció así el voto a favor del acuerdo de la Cámara de Diputados, para convocar a la comunidad universitaria a establecer un diálogo constructivo que permita solucionar los problemas que enfrenta la máxima casa de estudios.

“No es con palos, amenazas y marchas como se va a resolver una demanda legítima como lo es, erradicar la violencia de género y el acoso sexual, pedimos no tolerar la violencia en la UNAM, ni en ningún otro espacio”, externó.

Rechazamos enérgicamente, la intromisión de grupos ajenos a nuestra institución educativa, así como de grupos de choque que se aprovechen de la coyuntura estudiantil para obtener beneficios propios y sin fundamento.

La situación de la UNAM merece la atención de legisladores, autoridades y sociedad civil y para GPPRI es importante reprobar los actos de vandalismo y de daño al patrimonio histórico de la sociedad mexicana, y recordar que la violencia no es el medio para lograr una solución a nuestros problemas.

Ofreció solidaridad con los estudiantes universitarios que sufren acoso y estipuló que corresponde a las autoridades atender la demanda.

La UNAM, destacó, es referente de nuestra historia como nación, un espacio promotor del conocimiento, la enseñanza, la pluralidad y la libertad de expresión al servicio y en beneficio de México.

“Estamos a favor de la pluralidad y la libre expresión de las ideas pero, también, asumimos que el diálogo y no la imposición debe ser el mecanismo que guíe las negociaciones y resuelva los conflictos entre las partes”, subrayó la diputada federal integrante de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados.

Remarcó que la violencia de género no es un problema de la UNAM, es un problema generalizado en la sociedad mexicana, en diferentes instituciones públicas y privadas del país, por lo que es un asunto cuya solución requiere de la participación de todos los sectores de la sociedad y de las autoridades mexicanas.

Concluyó: la violencia de género no se va a erradicar con paros, con amenazas, ni con marchas, se va a erradicar con esfuerzos institucionales de los tres órdenes de gobierno, de los Tres Poderes para prevenir y para acabar con la impunidad.

En un acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), aprobado por 396 votos a favor, los legisladores se manifestaron a favor de que se reestablezcan pronto las actividades en los planteles, escuelas, institutos, centros y demás instalaciones que al momento están en suspensión de actividades.

Además, pidieron que la comunidad universitaria y sus autoridades mantengan en todo momento la disposición al diálogo constructivo, inclusivo y abierto que permita atender las denuncias y demandas legítimas de las y los jóvenes sobre la prestación adecuada de servicios.

Asimismo, garantizar la seguridad a la comunidad universitaria, el cese de la violencia de género y que el diálogo sea al mismo tiempo el instrumento esencial para normalizar las actividades académicas en la UNAM, patrimonio de las y los mexicanos.

El acuerdo de la Jucopo resalta que la UNAM tiene más de 356 mil estudiantes en media superior, licenciatura y posgrado; en bachillerato, 113 mil alumnos; en licenciatura, 214 mil, y a nivel posgrado, 30 mil.

Relata que a partir del mes de noviembre del año pasado, alumnas y alumnos tomaron las instalaciones de diversos planteles y han permanecido en paro para demandar solución al acoso que sufren por parte del personal universitario.

Desde el 4 de noviembre de 2019, la Facultad de Filosofía y Letras se encuentra en paro para denunciar la violencia contra las mujeres, tanto en el plantel como en la Universidad; otro caso similar es el que se vive en la Escuela Preparatoria número 3, Justo Sierra, que desde el 14 de noviembre fue cerrada por 30 jóvenes encapuchados para exigir la renuncia de cinco profesores por supuesto acoso sexual y violencia de género.

En enero de este año, el rector de la UNAM, en un comunicado, exhortó a las y los estudiantes para que pongan fin al paro que realizaban en protesta por la violencia de género, de igual manera invitó a las y los alumnos al diálogo permanente.

El pasado 4 de febrero, estudiantes se manifestaron frente a la Torre de Rectoría donde entregaron el pliego petitorio de la Escuela Nacional Preparatoria 9 “Pedro de Alba”, en el que demandaron un alto a la violencia de género en la UNAM. Ese mismo día un grupo de encapuchados realizaron pintas y rompieron cristales en la Torre de Rectoría de Ciudad Universitaria; en respuesta, autoridades de la UNAM salieron a recibir a los manifestantes, quienes solicitaron dialogar solamente con el rector.

Para fijar su postura sobre el acuerdo, el diputado Pablo Gómez Álvarez (Morena) sostuvo que el acoso, el hostigamiento y formas de violencia de género en la UNAM son cosas que han existido durante mucho tiempo y que desgraciadamente se normalizaron. La Universidad tiene paralizada una parte de sus planteles, “lo lamentamos, pero más lamentamos que no haya el entendimiento universitario y democrático que corresponde a esa casa de estudios”.