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Porque carece de consensos, vulnera la autonomía de organismos y debilita el sistema democrático del país, partidos de oposición rechazan la reforma electoral propuesta por Morena.

En conferencia de prensa, previo a su participación en el foro sobre reforma electoral, los líderes nacionales del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano afirmaron que la verdadera intención del gobierno federal es concentrar y manipular el poder.

El panista Marko Cortés, dijo que es preocupante que dicha reforma sea promovida, empujada desde el gobierno y no por las minorías y esto puedes dar lugar a una peligrosa contra reforma.

Por lo que pidió cuidar las reglas, descartar ventajas coyunturales, y no retroceder en el avance democrático”.

A su vez, Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano acusó que, en las propuestas de Morena, “no hay claridad sobre los objetivos”, por lo que no es aceptable que incluso se le quiera quitar el silbato al árbitro electoral.

A su vez, Claudia Ruiz Massieu, dirigente del PRI, dijo que la Reforma Electoral debe tener visión de Estado, no de gobierno, y consensada. Y que en el afán de lograr la austeridad en el sistema electoral se debe evitar involuciones o regresiones, ya que se corre el riesgo de que «una austeridad, impuesta a rajatabla que genere centralizaciones antidemocráticas».

“Esta reforma que hoy se plantea carece de ese consenso y carece, si se me permite decirlo carece de un objetivo que podamos compartir a rajatabla. Se trata de reducir el costo de la democracia abordemos el tema desde una perspectiva integral. No podemos aceptar planteamientos a priori que establezcan la reducción a rajatabla de recursos para los partidos políticos”.

Ruiz Massieu, dijo que “sí a la austeridad, siempre y cuando no ponga en riesgo el pluralismo democrático, la representación de la ciudadanía, como ha mandato el pueblo mexicano en su Constitución, la autonomía de las instituciones, en este caso electorales del Estado mexicano, el empoderamiento de los ciudadanos y, por supuesto, la gobernabilidad democrática de nuestro país”, aseveró.

La respuesta de Morena, vino de Pablo Gómez –uno de los proponentes de la reforma electoral- fue tajante: “lleguemos a un acuerdo de civilidad, sin simulaciones. Invitamos a todos los partidos a conversar sobre este tema, con objeto de buscar un nuevo consenso sobre la imparcialidad, apego a la legalidad y eficacia del órgano de electoral del país.”

Finalmente, los líderes de los cuatro partidos se pronunciaron en contra de la aprobación de la minuta de revocación de mandato que se prevé discutir este jueves, en el Senado de la República; coincidieron en que este instrumento debe ser propuesto por ciudadanía y no por el gobierno federal.