Ante la intención de que les cobren un impuesto por hacer uso de las calles, repartidores levantan la voz, y le dicen a la mandataria local, Claudia Sheinbaum, que no son la caja chica.
En conferencia de prensa, Saúl Gómez, dijo “ni un repartidor menos”, lamento que sólo sean visibles cuando se trata de administración tributaria, porque cuando hablan de sus beneficios, son invisibles y las autoridades sordas.
Lamentó que, por la falta de seguridad para los repartidores, 56 de sus compañeros ya no estén, pues perdieron la vida.
Condenó que la gestión local no sea pareja y a los vendedores ambulantes no les cobren impuestos, por miedo o porque los van a utilizar como botín político en las próximas elecciones.
A su vez, el legislador Royfid Torres, se pronunció por darle voz a la gente y sus causas, “porque son ellos los más afectados por esas medidas que sólo dañan más la economía de quienes ya pagan un impuesto”.
El diputado local, insistió que no hay condiciones para ejerzan su trabajo con seguridad, aunado a que es un puesto que no se sabe a dónde va o dónde quedará.