Senadores y magistrados coincidieron en señalar que el mayor desafío del Siglo XXI es garantizar trato igualitario a las mujeres, de esta forma se eliminará la brecha de desigualdad con el género masculino.
Al inaugurar el Seminario “Mujeres en el Siglo XXI: perspectivas y desafíos, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, Ernesto Cordero Arroyo, dijo que existen dos retos que enfrentan las mujeres: garantizar un trato igualitario para contar con independencia económica y el reconocimiento de su trabajo, así como facilitar su acceso a espacios de toma de decisiones en la Administración Pública como de los órganos autónomos.
Frente a esa situación de inequidad la Cámara Alta han hecho importantes esfuerzos para alcanzar la paridad entre hombres y mujeres. Al tiempo que recordó que se aprobó la integración paritaria de las candidaturas al Congreso de la Unión, “con lo que seguiremos avanzando hacia una integración 50-50” en este órgano legislativo.
Recordó el congresista de Acción Nacional que sigue pendiente, tanto en la colegisladora como en la Cámara de Senadores, aprobar la reforma en materia de violencia política de género.
“Debemos ser conscientes de que en el Senado estamos en proceso de designar a 18 magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, para seguir armando el Sistema Nacional Anticorrupción, en donde no encontramos composición paritaria. Nuestras instituciones requieren un rostro más diverso integrar a las mujeres para garantizar una justicia integral”, expresó.
Cordero Arroyo, refirió que de acuerdo al Informe Global de la Brecha de Desigualdad de Género 2017, del Foro Económico Mundial, México se ubicó en el lugar 81 de la evaluación global, en el 124 de 144 países, en lo relativo a la participación de oportunidades económicas, en el 53 en el rubro logros educativos, en el 58 en materia de salud y en el 34, en empoderamiento político.
Aunque los números son positivos en la integración de mujeres en el nivel superior de educación, “vemos resultados preocupantes en materia de igualdad, de salarios, ingresos y participación de mujeres en gabinetes de gobierno en los tres niveles de gobierno.
Destacó que las mujeres se insertan en el mercado laboral en desventaja, en empleos precarios y de menor remuneración, por lo que “resulta lamentable que 17 años de este tercer milenio, las mujeres sigan siendo relegadas a un plano secundario en el mundo laboral y sufran discriminación tan sólo por ser mujeres”.
Como parte de su diagnóstico, aludió que en 2016, 66 por ciento de las mujeres mayores de 15 años había sufrido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o discriminación, lo que significa que dos de cada tres mujeres en México han sido violentadas.
Durante su participación, la senadora Yolanda de la Torre Valdez, integrante de la Comisión para la Igualdad de Género, señaló que el mayor desafío que atraviesa el país, es erradicar la desigualdad y la violencia hacia las mujeres en todas sus formas, las cuales se presentan de manera cotidiana en las formas más crueles, las cuales conducen al feminicidio.
Añadió que se requiere encontrar una vía que garantice igualdad para las mujeres y que ésta no quede solo plasmado en el papel, para ello, es fundamental trabajar de forma conjunta con los responsables en el tema para romper “este círculo viciosos de agresión y miseria”.
A su vez, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales, reconoció la falta de avances para consolidar la igualdad de las mujeres, por lo que se requieren determinar las responsabilidades y actuar con estrategias eficientes para disuadir la violencia, que es considerada como estructural.
Ésta tiene que ser eliminada con la acción conjunta de todas las instituciones, las cuales están obligadas a trabajar en puntos claros y definidos, “en especial a nosotros los jueces protectores de derechos, como el acceso a la justicia, mecanismo de garantía de exigibilidad de los demás derechos”.
El magistrado presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Carlos Chaurand Arzate, rechazó y condenó cualquier tipo la violencia o agresión que se ejerza contra la mujer, por lo que el Estado debe trabajar de forma conjunta para erradicar la violencia y desigualdad de género.
Manifestó que la mujer tiene que relacionarse con el hombre como persona libre “igual, dueña de su destino”, esto debe ser en armonía de género y debe estar condicionada al respeto irrestricto de sus derechos y capacidades.