Aún y cuando admite que el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna se excedió en imponer la prisión preventiva en contra de Rosario Robles, de forma incongruente, arbitraria, infundada y alejada de cualquier razonamiento jurídico, la magistrada Isabel Cristina Porras Ordiozola resolvió mantener dicha medida cautelar en perjuicio de la ex secretaria de estado. Es decir, los intereses jurídicos nos dan la razón, pero los intereses políticos deciden mantenerla presa.
En su resolución a la apelación solicitada por quienes tenemos la representación legal de Robles Berlanga, la titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito reconoció que se han cometido agravios importantes que perjudican a nuestra defendida. Sin embargo, determinó ratificar la prisión preventiva y enviar el caso, de nueva cuenta, al juez sobrino de Dolores Padierna. Esto significa que es más grande el interés del gobierno en mantenerla presa que cualquier consideración jurídica.
Los despachos Hernández Barros & Abogados y Epigmenio Mendieta & Abogados afirmamos con toda certeza que la decisión de la magistrada confirma que se trata de un juicio de estado, una venganza política que se aleja de cualquier límite legal.
Quienes encabezamos la defensa de la ex funcionaria seguiremos denunciando cualquier arbitrariedad, ya sea del Poder Judicial, del Ejecutivo Federal y/o del Legislativo.
Continuaremos demandando justicia por todos medios jurídicos nacionales e internacionales. Insistiremos en reclamar el respeto al debido proceso y el principio de presunción de inocencia de Rosario Robles Berlanga.
En su resolución, la magistrada sostiene que efectivamente el juez se extralimitó, que la licencia es falsa, que las irregularidades detectadas por la defensa existen. Admite que hay incongruencias en la medida cautelar impuesta. Asegura que la decisión de Felipe de Jesús Delgadillo Padierna es ilegal y aún así decide mantenerla en prisión.
Isabel Cristina Porras concuerda con esta defensa en que efectivamente Rosario Robles no mintió, como lo ha querido hacer ver el Ministerio Público en cada una de las audiencias. Resuelve que efectivamente la razón de su viaje es irrelevante, que la defensa no fue falaz, que no existe una supuesta “red de amigos” y que acreditó, mediante pruebas documentales y testimoniales de su hija, que sí tiene arraigo en la Ciudad de México. En resumen, que no hay motivo para una prisión preventiva justificada. Y, sin embargo, decide dejarla en la cárcel.
Al final de la citada resolución, Porras Ordiozola emite la instrucción para que esta representación legal acuda ante el juez de control para solicitar la revisión y, en su caso, modificación de la medida cautelar que le permita enfrentar su proceso en libertad. Sin embargo, y con los antecedentes existentes, sabemos que Felipe de Jesús Delgadillo Padierna actúa por consigna.
Finalmente, después de haber evidenciado que Delgadillo Padierna se mostró parcial, grosero y con graves violaciones a los derechos de Robles Berlanga, la magistrada invita al juez para que prevalezca en él la tolerancia y la compostura.
Para la comunidad jurídica de México es un hecho sin precedentes que se declaren fundados los agravios y se decida mantener la medida cautelar. Quisiéramos decir que nos equivocamos en nuestros argumentos de defensa. No obstante, desafortunadamente los hechos nos vuelven a dar la razón y confirmamos que Rosario Robles es una presa política.