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Las opiniones fueron diversas.

Pero con juicios y propuestas concretas.

El panorama mexicano desfiló entre elogios diplomáticos a la colaboración, deseos generalizados de progreso, invitaciones a invertir y convocatorias a aprovechar mejor la relación.

Todo a partir de la historia resumida por Larry Rubin: la geografía nos hizo vecinos, la relación amigos, la economía socios y las circunstancias aliados.

A continuación los reconocimientos de Ronald Johnson a la administración de Claudia Sheinbaum respaldada con alusiones a mensajes del presidente Donald Trump y ofertas de mayor colaboración:

-Si a México le va bien, es bueno para Estados Unidos -resaltó en la Quinta Convención México-Estados Unidos organizada por la American Society of Mexico.

Para esos propósitos, coincidieron todos los participantes, son necesarias las aportaciones máximas de los gobernantes en perfecta armonía con empresarios y demás sectores de ambas naciones.

NADA DE UN MAL TRATADO

La atención de centenares estaba centrada en el tratado comercial.

En especial en la exposición del exsecretario de Comercio, Ildefonso Guajardo.

El pragmatismo de Donald Trump ha cambiado, dijo, en relación a la renegociación culminada por él en las postrimerías de Enrique Peña y el arribo de López Obrador.

Pero hay urgencias y variables.

A México le conviene buscar dos tipos de acuerdo: uno antes de las elecciones de noviembre para frenar la “hemorragia” a los exportadores por los aranceles impuestos a varios productos.

Y el tratado sucedáneo del T-MEC -bilateral porque nadie incluyó la participación de Canadá- dejarlo para después del 2027 con el fin de lograr mayores beneficios nacionales cuando cambien los intereses de la Casa Blanca.

Con dos advertencias clave:

El negociador en jefe es el presidente de Estados Unidos y no los funcionarios comerciales, como sucedió en 2011 en el primer período del magnate.

Y “es preferible un no acuerdo que un mal acuerdo”, definió Guajardo.

CORCHOLATAS SIN DEUDAS

1.- La armonía interior de Morena se construye por dos vías.

A los disidentes se les llama para convocarlos al orden y sumarse a la sinergia partidista y los llamados nuevos coordinadores de la transformación.

Y a los designados se les pide actuar con plena autonomía para negociar con los inconformes e imponer su sello.

-No les deben nada a nadie -es el mensaje.

Es decir, el mérito es suyo por ganar la encuesta como les informan en su turno Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.

Es decir, no fueron impuestos por alguien y acaso esa aclaración los libere de sensaciones de deudas a los gobernadores salientes.

Y 2.- A propósito de gobernadores en funciones, tampoco deben ser protectores de quienes delinquen.

Lo resaltó ayer el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, tras la detención del edil de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano.

Las investigaciones del secretario Omar García Harfuch lo relacionan a hechos de extorsión, cobro de derecho a personas, homicidio y protección a grupos delictivos.

¿Y así llegó al cargo?

@urenajose1