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Por primera vez, en la historia del país, un representante del Vaticano pisa Palacio Nacional. A las 9 y media de la mañana se abrió la puerta de Honor para ingresará Su Santidad Francisco, él fue recibido por el Presidente de la República Enrique Peña Nieto y  su esposa Angélica Rivera. Al interior se entonaron los himnos de México y posteriormente del Vaticano.

 

Luego de la presentación de ambas comitivas, el Vicario de Cristo y el Jefe del Ejecutivo sostuvieron una reunión privada.

 

A las afueras la gente espera ver nuevamente al Santo Padre, quien al salir de Palacio Nacional irá a la Cátedral para sostener una reunión con obispos.

 

Previo a esto, feligreses, religioso y simpatizantes se dieron cita para acompañar al papa Francisco en lo que fue su recorrido y reunión con integrantes del Gobierno Federal y más tarde con autoridades religiosas en la Catedral de la Ciudad de México.

Y es que desde muy temprana hora que bien podría ser 3:00 o 4:00 de la mañana decenas de familia se comenzaron a congregar en los alrededores para ingresar a la plancha del Zócalo capitalino el cual llegó a su lleno total alrededor de las 8:00 horas.

 

Quienes poco a poco continúan acercándose para tratar de ingresar al histórico lugar, tiene que hacerlo desde las orillas del primer cuadro del Centro Histórico, ya que las estaciones del metro de Zócalo y Allende están cerradas.

 

Familias provenientes desde diferentes puntos de la ciudad y más allá entran por Madero, 16 de Septiembre, Tacuba y Donceles, entre quienes hay niños que comentan “ya vamos a ver al Papa”, a lo que sus padres contestan “si mi hijo, nada más caminamos un poco más y llegamos”.

 

Cerca de las 7:45, quienes tienen oportunidad de ingresar desde Bellas Artes ven llegar a por lo menos seis camiones del servicio de transporte público de la Ciudad con los obispos que habrán de reunirse.

 

Al entrar por Eje Central y Donceles, los vehículos llaman la atención de quienes caminan por las calles, algunos de los cuales saludan amistosamente a los líderes religiosos quienes regresan el saludo y dan bendiciones.

 

Pero no falta también quienes descontentos con la visita del Papa hacen comentarios ácidos e insultantes contra los representantes de la Iglesia Católica, como lo hace un hombre con chaleco amarillo con las siglas CDMX y quien parece ser uno de los franeleros que cuidan autos cerca de Salón México.

 

Tampoco faltaron los policías y cuerpos de seguridad del Distrito Federal quienes se encuentran formados desde temprana hora frente a los vehículos que los han llevado para resguardar el lugar.

 

Por cierto, en el templete, donde el Pontíficie recibirá “las llaves de la ciudad”, se hacen los últimos ajustes y todo indica que ya solo resta esperar a la llegada de Francisco para que todo transcurra como se tiene programado.

 

Por lo pronto, quienes ya han abarrotado el Zócalo continúan a la espera entre cantos, porras y alegría a la espera de recibir al primer Papa latino.