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Previo a que se iniciara la votación a favor el juicio político contra la ex funcionaria federal, Rosario Robles, trabajadores sindicalizados de la Cámara de Diputados, encabezados por su dirigente Jesús Aguilar Almanza, burlaron la vigilancia del cuerpo de resguardo y dando portazo (derribaron) dos alas de la entrada del pasillo principal) se introdujeron mediante la fuerza al salón de sesiones.

La protesta en San Lázaro obedeció a la iniciativa que presentó el líder parlamentario del PT, Reginaldo para reformar la Ley Federal del Trabajo para que el 50 por ciento de las plazas laborales que controlan los sindicatos que mantienen relación con las dependencias federales sean administradas, ya no más por esas organizaciones gremiales, sino directamente por los organismos del gobierno.

La propuesta, pretendía reducir el corporativismo sindical, generó la reacción del sindicato, que nunca antes había organizado una protesta que llevara a la toma de la tribuna cameral.

“La propuesta que presentamos los Diputados del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo se centra en eliminar la posibilidad de que los sindicatos puedan hacer propuestas para ocupar las nuevas plazas que se generen al interior de las dependencias, en virtud de que quien determina la creación de plazas o no, es la autoridad administrativa correspondiente y es ella la que debe decidir conforme a los catálogos de puestos de nueva creación y funciones a realizar los perfiles que resulten adecuados para ocupar dichas plazas”, señala documento.

Más de 200 sindicalizados ingresaron al salón de plenos y al pie de la tribuna exigieron solución, que implica el retiro de la iniciativa de Reginaldo Sandoval, y en el caso de la Cámara de Diputados le sean otorgadas 250 nuevas plazas de trabajo para personal de limpieza.

Recordar que dos semanas, los casi 500 trabajadores que se encaraban de realizar esas labores en San Lázaro y que permanecieron 18 años contratados bajo el sistema del outsourcing, fueron absorbidos en una nueva relación laboral con la Cámara de Diputados, quien los contrató por el régimen de confianza, con todas las prestaciones de ley de por medio.

Ahora el sindicato, al que la nueva mayoría considera de filiación priista, exige las 250 plazas de trabajo para repartirlas entre sus allegados.

Mario Delgado, presidente de la JUCOPO les invitó a formar una comisión para escuchar sus peticiones, al tiempo que les solicitó abandonar el salón de plenos para que continuara el trabajo de los diputados que se han erigido como órgano para juzgar a Rosario Robles.