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Afirma, el ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre que tiene la conciencia tranquila, luego de reunirse con los integrantes de la Comisión Especial del Seguimiento del caso Ayotzinapa, de la Cámara de Diputados.

A la reunión a las que se les impidió entrar con celular o grabadora alguna, el ex mandatario urgió al gobierno federal, cambiar de estrategia para el combate a la delincuencia organizada en la entidad tratándolo como un asunto de seguridad  nacional.

“No basta con que se envíen más policías, no es suficiente que vayan más elementos del Ejército, de la Marina o de la Policía Federal porque estoy convencido que la violencia no se puede contrarrestar con armas, Guerrero necesita un trato especial, es un asunto de seguridad nacional”.

E insistió que no tiene relación con el crimen organizado o con José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala, preso por sus presuntos nexos con el crimen organizado y acusado de ordenar la agresión a los normalistas que dejara la desaparición de 43 estudiantes.

 “Que mi relación con el señor Abarca y su esposa, se dio en el marco institucional, cuando yo acudía en algunas ocasiones a la ciudad de Iguala, a inaugurar obras o a supervisar algún programa… mire yo con los jóvenes de Ayotzinapa construí una buena relación al inicio de mi mandato… creo que cuando se tiene la conciencia tranquila no veo razón para tener temor, más bien tengo preocupación, tengo rabia de lo que sucedió en iguala con estos jóvenes”.

 Aguirre Rivero recordó que las autoridades no le han solicitado ninguna información especial sobre lo ocurrido el 26 y 27 de septiembre del 2014, por lo que no está, pero dijo presento voluntariamente una declaración, misma que envió a la Procuraduría General de la República hace mes y medio.

Y apuntó que su vida en la política no ha concluido, toda vez que aún cuando no tenga una responsabilidad pública, la podrá ejercer en otros ámbitos, como en la academia o los medios de comunicación