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Ha habido mucho entusiasmo en la reciente aprobación del INE de un nuevo partido político, denominado “Somos México” o “Somos MX”, que se opone al actual régimen representado por morena y sus aliados, el PT y el PVEM. Realmente nos entusiasma ver que personas de sumo prestigio, como Macario Schettino, Lorenzo Córdova, Fernando Belaunzarán y Carlos Medina Placencia, estén participando en dicho novel partido.

Era necesario encontrar una nueva alternativa de la oposición que saliera fuera de los tradicionales partidos como el Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, cuyo comportamiento de sus dirigencias ha dejado mucho que desear, porque se han amafiado para mantenerse en el poder interno de sus partidos, realizando prácticas poco democráticas, y su actuar ha sido tibio y ambivalente ante la destrucción institucional que el actual régimen ha impulsado, amén de la sospecha de múltiples actos de corrupción.

La existencia de un nuevo partido opositor abre la esperanza de que la ciudadanía pueda optar por una mejor alternativa que sea eficaz para el logro de volver a conquistar el poder público para trazar y conseguir rutas que nos conduzcan al bien común y a la prosperidad de México.
Sin embargo, la creación de un nuevo partido opositor trae grandes retos que van acompañados de las oportunidades enunciadas.

Al respecto, me explico con un ejemplo práctico. Vamos a suponer que tenemos una elección en una casilla electoral que se pudiere considerar como representativa del promedio nacional; supongamos que dicha casilla tuviera 1,000 votantes en su lista nominal. Si la votación se diere conforme a los promedios nacionales de intención del voto y niveles de abstencionismo de alrededor del 40%, un resultado probable sería el siguiente:

Morena: 228 votos
PT: 12 votos
PVEM: 24 votos
PAN: 96 votos
PRI: 84 votos
MC: 48 votos
Somos MX: 108 votos.

Según las más recientes encuestas, así andan las preferencias electorales por partido político:
Morena: ~33% a 44% [buendiaymarquez.org], [sinembargo.mx]
PAN: ~9% a 14% [buendiaymarquez.org], [sinembargo.mx]
PRI: ~8% a 11% [buendiaymarquez.org], [grupoanimal.mx]
MC: ~12% a 13% [buendiaymarquez.org], [grupoanimal.mx]
PVEM: ~5% a 7% [sinembargo.mx], [buendiaymarquez.org]
PT: ~3% a 4% [buendiaymarquez.org], [grupoanimal.mx]

Como se puede ver, en mi ejemplo le di más o menos, a morena los mismos votos según la encuesta, al PT y al PVEM, más o menos según la encuesta; al PAN un poco más de lo que señala la encuesta, al PRI, lo que señala la encuesta, y a MC, menos de lo que señala la encuesta, pero a Somos MX (sin encuesta alguna), le di más votos que al PAN.

Como se puede ver, estos números pueden variar de partido en partido, pero en última instancia, la división del voto que representa la oposición, que en nuestro ejemplo hace que morena gane más de 2 a 1 en contra del partido de oposición más fuerte, que en mi hipotético es Somos MX.

Ahora bien, en el caso muy improbable que se unieran en coalición el PAN, PRI y MC (no pudiendo unirse a la coalición Somos MX, por prohibición de ley), sumarían los 228 votos de morena, pero al ir morena en coalición con el PT y el PVEM, dicha coalición ganaría por 36 votos.

Sí, podemos hacer múltiples conjeturas de variaciones de votos, pero la entrada de Somos MX en la contienda, con su impedimento de ley para coaligarse, le quita los suficientes votos a la oposición para poder ganar.

Con esto yo no estoy afirmando que Somos MX es una amenaza en sí para la configuración política necesaria para que la oposición gane, pero estoy expresando mi gran preocupación de que pueda darse este escenario.

Ahora bien, en un escenario catastrófico para el régimen (que bien se pudiere dar ante los escándalos que se vienen con la persecución de altos políticos del régimen por parte de los Estados Unidos), existiría la posibilidad de que el pueblo se volcara por la nueva opción de Somos MX, que, con la colaboración del resto de la oposición de hacer que declinaran sus candidaturas en favor de las que postule Somos MX, se lograra vencer al régimen. Esta clase de fenómenos no han sido raros en muchos países en donde han caído los partidos en el poder, y México no podría ser la excepción.

Así tenemos esta gran oportunidad de Somos México (Somos MX), pero tenemos que superar este gran reto.