COMPARTIR

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará vigente un mínimo de 10 años independientemente de lo que ocurra el próximo 1 de julio, cuando los tres países deberán comunicar si optan por una extensión de 16 años o por mantener el acuerdo en su plazo original con revisiones anuales, así lo afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al aclarar que la posibilidad de un retiro ya quedó descartada porque ninguna de las partes notificó su salida en el plazo reglamentario.

«El peor escenario es que siga 10 años», dijo Ebrard al explicar el mecanismo previsto en el artículo 34.7 del tratado, que obliga a los tres gobiernos a presentar el 1 de julio una carta firmada por sus respectivos titulares del Ejecutivo. En este sentido, destacó que México entregará esa carta firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con la posición de extender el acuerdo 16 años.

Tras un evento en el que se le otorgó identificación geográfica al aguacate, Ebrard indicó que la reunión del 1 de julio, que se realizará de forma virtual, no representa el cierre de un proceso, sino el arranque formal de una etapa de negociación más específica, en la que ya quedó definida la posición de cada parte y ahora comienza la discusión de acuerdos concretos.

El representante Comercial estadunidense Jamieson Greer y su homólogo canadiense participarán en esa sesión, apuntó. Además, una segunda ronda presencial con Estados Unidos está programada en México para la semana del 20 de julio.

El secretario Ebrard reconoció que el gobierno de Estados Unidos ha señalado en múltiples ocasiones que no contempla una extensión automática de 16 años, aunque precisó que habrá que esperar la comunicación oficial del 1 de julio.

En ese escenario de 10 años, explicó, uno de los puntos centrales por resolver sería el alcance de las revisiones anuales previstas, dado que muchos de los cambios que se buscan, como modificaciones a reglas de origen o mayor contenido regional en el acero, requieren procesos que toman varios años y no pueden sujetarse a revisiones de corto plazo sin generar incertidumbre para los inversionistas.

Sobre el estado actual de las negociaciones, Ebrard señaló que aproximadamente el 85 por ciento del comercio entre México y Estados Unidos se realiza sin aranceles, lo que representa una diferencia sustancial respecto al escenario que planteó la administración Trump al inicio de su mandato, cuando amenazó con imponer un arancel generalizado de 25 por ciento a todos los productos mexicanos.

«Nadie está mejor que México hoy, somos el exportador número uno que paga menos aranceles… Para México ha sido muy positivo el tratado y también para Estados Unidos y hay que competir con Asia, y para eso necesitamos tener una orientación común”, sostuvo el funcionario.

Ebrard también se refirió al crecimiento de 2.2 por ciento a tasa anual que registró la actividad económica en abril, según datos del Inegi, impulsado principalmente por los sectores de construcción y manufacturas.

Calificó el dato como una señal positiva que coincide con un periodo de incertidumbre comercial y que confirma, a su juicio, una tendencia de recuperación que el gobierno buscará consolidar.

Sobre la adhesión del Reino Unido al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), Ebrard señaló que el impacto será positivo para México, aunque precisó que es prematuro calcular un efecto porcentual exacto en el intercambio comercial.