<< Uno de los sismos más fuertes registrados en Colombia en los últimos años dejó edificios derrumbados, más de mil 500 viviendas afectadas y decenas de heridos; Pereira, Cali, Manizales y poblaciones del Chocó figuran entre las zonas más castigadas
<< El epicentro se localizó junto a San José del Palmar, en Chocó, a unos 56 kilómetros de Pereira y 166 de Cali. El movimiento se sintió en gran parte de Colombia, incluida Bogotá, y obligó a suspender operaciones en varios aeropuertos del occidente del país.
Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la mañana de este lunes 10 de agosto el occidente de Colombia y dejó al menos 111 muertos y 87 heridos, de acuerdo con el balance difundido por el gobierno. Edificios y viviendas se desplomaron en varias ciudades, hay personas atrapadas bajo los escombros y los equipos de emergencia mantienen operaciones de búsqueda en una extensa zona que comprende el Chocó, el Eje Cafetero y Valle del Cauca.
El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora colombiana. El Servicio Geológico de Estados Unidos lo registró con magnitud 7.4 y situó el epicentro cinco kilómetros al este de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad de 107 kilómetros. El punto se encuentra sobre la Cordillera Occidental, cerca de varias de las ciudades donde el terremoto causó mayores daños.
La cercanía con el Eje Cafetero ayuda a entender la intensidad con que fue percibido en esa región. A partir de las coordenadas del epicentro proporcionadas por el USGS, la distancia en línea recta es de aproximadamente 56 kilómetros a Pereira, 70 a Armenia, 77 a Manizales y 166 a Cali. Bogotá está a unos 236 kilómetros. La profundidad del foco permitió que las ondas sísmicas alcanzaran una zona muy amplia y el movimiento se sintió también fuera de Colombia.
El gobierno colombiano reportó en su corte de las 12:30 de la tarde mil 575 viviendas afectadas y 61 edificios colapsados. El número de municipios con daños supera los 20 y el recuento continúa, especialmente en localidades rurales del Chocó, donde las condiciones geográficas y las dificultades de acceso complican la inspección de comunidades dispersas.
Risaralda, cuya capital es Pereira, figuraba entre los departamentos con mayor número de víctimas. Antes de que el gobierno consolidara el balance nacional de 111 fallecidos, las autoridades locales habían confirmado por lo menos 40 muertos en ese departamento y 27 en Valle del Cauca, donde se encuentra Cali. Chocó reportaba nueve fallecidos; Caldas, dos, y Antioquia había confirmado la muerte de una persona de 73 años. Entre las víctimas de Valle del Cauca había por lo menos tres menores de edad.
Cali enfrenta una de las situaciones más delicadas. El alcalde Alejandro Eder informó que había personas atrapadas en al menos 19 edificios derrumbados. Fotografías y videos mostraron a habitantes y socorristas removiendo escombros en busca de sobrevivientes, mientras pacientes de algunos hospitales fueron llevados al exterior. Pereira registró numerosos colapsos y desprendimientos en el aeropuerto Matecaña; en Manizales, una de las torres de la Catedral cayó sobre parte de la nave.
La emergencia alcanzó también al transporte aéreo. Las autoridades suspendieron operaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura mientras se revisaban pistas, terminales y otras instalaciones. El Servicio Geológico Colombiano informó además de réplicas de magnitudes 2.8 y 4.8 posteriores al movimiento principal.
El nuevo presidente Abelardo de la Espriella declaró la emergencia nacional y ordenó movilizar los recursos del gobierno hacia las zonas afectadas. La prioridad inmediata, según informó en un mensaje al país, es localizar y rescatar a quienes permanecen bajo estructuras derrumbadas. México, Estados Unidos, Brasil, Ecuador y El Salvador ofrecieron apoyo, al igual que Naciones Unidas.
El terremoto es el de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década, según el Servicio Geológico Colombiano. El antecedente más grave de la historia reciente del país ocurrió el 25 de enero de 1999, cuando un sismo de magnitud 6.2 destruyó parte de Armenia y otras poblaciones del Eje Cafetero y causó más de 1,100 muertes. El terremoto de este lunes tuvo una magnitud considerablemente mayor, aunque su foco se localizó a mucha mayor profundidad.
El balance de este lunes permanece abierto. En Pereira y Cali continúan las búsquedas entre construcciones colapsadas y todavía falta información completa de varias comunidades del Chocó. Las próximas horas permitirán conocer con mayor precisión el número de víctimas y el alcance de los daños dejados por uno de los terremotos más fuertes registrados en Colombia en décadas.
AC
Foto: Mapa ilustrativo impacto generado por IA