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La vacuna candidata contra covid-19 denominada Quivax 17.4, desarollada por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)se rediseñó para actuar contra las variantes de preocupación como Alfa, Beta, Gama y Delta, además de la cepa original del virus de Wuhan, explicó la rectora de dicha casa de estudios, Teresa García Gasca.

García Gasca comentó que el proyecto sigue a pesar de un notorio desmantelamiento desde la década de los 90, además de falta de infraestructura de los laboratorios y centros de producción de biológicos.

A lo anterior se suma la falta de confianza por parte de las autoridades hacia la investigación hecha en México de acuerdo con García Gasca, tras dar a conocer la Primera Entrega de Resultados de la dosis candidata de esta casa de estudios.

Al explicar la parte científica y técnica de la vacuna Quivax 17.4, el líder del Laboratorio de Inmunología y Vacunas (LINVAS) de la UAQ y principal autor del proyecto, Juan Joel Mosqueda Gualito, señaló que la disponibilidad de vacunas en la República Mexicana depende de las ventas de las compañías trasnacionales.

Además, resaltó la viabilidad de que México invierta en su propia vacuna, tomando en cuenta que, de acuerdo a cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se han invertido cerca de 802 millones de dólares tan solo en adquirir 40 millones de dosis de la farmacéutica Pfizer.

La función de la Quivax es bloquear el acceso del virus a las células humanas para que no las pueda infectar, según el científico con más de dos décadas de experiencia en el desarrollo de vacunas

Como parte del proceso, se mezcla la proteína del virus con una sustancia conocida como “adyuvante” que incrementa la respuesta inmunológica.

De acuerdo con las pruebas realizadas en cabras, ovejas y cerdos, durante la etapa de la fase preclínica de Quivax 17.4, la vacuna no les produjo ningún daño ni reacción.

Por el contrario, se detectó que los animales sí generaron altos niveles de anticuerpos, incluso en las mediciones hechas después de cinco meses de haber sido inoculados.

Entre los más recientes avances del proyecto, se encuentra el establecimiento de convenios con instituciones y terceros autorizados para efectuar las pruebas que requiere la Comisión Federal de Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), tales como el CINVESTAV, la Secretaría de Defensa Nacional, el Laboratorio de Especialidades Inmunológicas y Unidad de Desarrollo e Investigación en Bioprocesos (UDIBI)- IPN.

Actualmente también se evalúan adyuvantes de uso humano para agregarlos a la molécula de la vacuna y se está estableciendo un Sistema de Gestión de Calidad (SGC) en el Laboratorio de Inmunología y Vacunas y en el Bioterio de la Facultad de Ciencias Naturales (FCN).

Los datos de los ensayos de la Quivax 17.4 rediseñada serán presentados a mediados del 2022 a la Cofepris para su aprobación; para, entonces, poder iniciar finalmente la fase clínica, es decir, las pruebas en humanos, apuntó el Dr. Mosqueda.

¿Cómo se financia?

Con respecto a los recursos que la UAQ ha invertido en el proyecto de este candidato vacunal, la rectora de esta casa de estudios presentó un reporte detallado.

Para la primera versión de la vacuna, se invirtieron 3 millones 57 mil 876 pesos de recursos propios en materiales y reactivos (586 mil 549 pesos), equipamiento (2 millones 470 mil 244) y mil 83 pesos en servicios complementarios.

Adicionalmente, se recibió, por gestión de la SRE, 3 millones 333 mil 333 pesos por parte de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXID).

De ese dinero, se invirtieron 895 mil 54 pesos en materiales y reactivos; 1 millón 298 mil 173 pesos en equipamiento; 136 mil 129 pesos en instalación y mantenimiento de equipo de laboratorio; 205 mil 396 pesos en servicios complementarios y se comprometió un recurso de 798 mil 579 pesos para más equipo de laboratorio necesario.

Para la segunda versión de la vacuna, la UAQ organizó el Vacunatón y el Ecovacunatón, así como eventos culturales y deportivos, en los que la sociedad, el gobierno estatal, empresas y algunos ayuntamientos, aportaron un total de 8 millones 183 mil 279 pesos.

De esas donaciones, se han invertido 1 millón 613 mil 713 pesos en materiales y reactivos; 114 mil 820 pesos en instalación y mantenimiento de equipo de laboratorio; 292 mil 457 pesos en honorarios profesionales; y 109 mil 603 pesos en servicios complementarios.

A esto se le suman los pagos en curso, para las adecuaciones físicas y mobiliario del laboratorio de Vacunas, con un costo aproximado de 1 millón 300 mil pesos; 50 mil pesos para efectuar las pruebas del adyuvante; y un millón 400 mil pesos para las pruebas certificadas de inmunogenicidad y seguridad.

Al respecto del destino de las aportaciones, el secretario particular de rectoría, Luis Alberto Fernández García, reiteró que todas las aportaciones entran a la tesorería universitaria y se utilizan bajo las reglas que implica usar recursos públicos, con auditorías, comprobantes y supervisión.

Para terminar las pruebas preclínicas, dijo García Gasca, se necesitarán aproximadamente 2 millones de pesos adicionales; ya que, a partir de ahí, la empresa Neolpharma, farmacéutica mexicana con la que se firmó el convenio de colaboración, se hará cargo de los costos de las etapas I y II de la fase clínica.

Sin embargo, Teresa García Gasca también observó que para la tercera etapa de la fase clínica se necesitará forzosamente del apoyo de gobierno federal y estatal, pues los costos de estas pruebas pueden ubicarse entre 300 y 400 millones de pesos.

Así mismo, durante la conferencia de prensa, las autoridades universitarias destacaron el trabajo colaborativo entre las diferentes instancias al interior de la UAQ.

Esto incluye también a instituciones externas como el Tecnológico de Monterrey, el CINVESTAV, la UNAM, BrunckLab, el Laboratorio de inmunología CIAB, Kansas State University, Sartorius, Detección Molecular y Asesoría Analítica, la UDIBI, la CPA, y por supuesto, el grupo farmacéutico Neolpharma.

FUENTE: WWW.MSN.COM, LINEA POLITICA, 28/11/2021.