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Sin respuesta ni acuerdos, ayer decenas de productores de frijol, que mantienen un plantón en el Congreso estatal desde el jueves, rompieron negociaciones con representantes del sector agropecuario local y federal, y trasladaron su protesta a palacio de gobierno del estado para demandar la intervención del gobernador, David Monreal Ávila, así como la destitución de autoridades de Alimentación para el Bienestar (antes Segalmex), en la entidad.

La tarde del viernes regresó la confrontación verbal en el vestíbulo de la legislatura local, donde los líderes campesinos, Rubén Hernández y Abraham Castro, advirtieron que al no encontrar respuesta favorable a su demanda de que la Federación acepte acopiar mil 500 toneladas de frijol de productores de siete municipios, el próximo lunes 11 de mayo “va a arder Zacatecas”

Los inconformes amagaron con tomar el aeropuerto internacional Leonardo C. Ruiz, las vías del tren que atraviesan la zona metropolitana de la capital, e instituciones gubernamentales y carreteras.

Rubén Hernández reiteró su denuncia de corrupción en Alimentación para el Bienestar por parte de Ángel Oláis Ávila, designado por la titular de la dependencia, María Luisa Albores, como jefe de unidad operativa y responsable de la operación de los 58 centros de acopio.

Acusó que ya son seis meses, desde diciembre pasado en que el mal manejo del programa de acopio obligó a miles de campesinos a salir a las calles a protestar.

El dirigente calculó que a la fecha a más de 30 por ciento de los cultivadores de frijol en Zacatecas –primer lugar nacional en la producción de la leguminosa, con 400 mil toneladas–, “los dejaron fuera del programa de acopio”.

Antenoche, los manifestantes que mantenían ocupado el Congreso estatal acudieron a una reunión en la Secretaría de Agricultura (Sader), con Oláis Ávila, pero no llegaron a ningún acuerdo, pues el funcionario les confirmó que “el programa ya se cerró”.

Indignados, los campesinos se entrevistaron con los diputados Alfredo Femat Bañuelos (PT), Jesús Padilla Estrada (Morena) y Carlos Peña Badillo (PRI), a quienes exigieron la salida de Oláis Ávila de Zacatecas, al asegurar que coordina a todos los coyotes (intermediarios) de Durango

Además, los manifestantes dieron por terminada la interlocución con Rodrigo Reyes Muguerza, secretario general del gobierno de Zacatecas, “porque es tapadera y aliado de Oláis”, señalaron.

Rubén Hernández aclaró a los tres diputados que los escuchaban: “no estamos amenazando, ese cabrón (Oláis), que ni es de aquí, nos trae vuelta y vuelta, y no estamos de acuerdo, no se lo vamos a permitir”.

En ese momento advirtió que ya habían anunciado medidas extremas en sus protestas porque “ese cabrón está pensando que estamos jugando, no somos sus pendejos, entonces, vamos a parar el aeropuerto, el tren y vamos a hacer arder Zacatecas. Va a arder el Congreso y cuanta madre queramos”, advirtió.

Abraham Castro, en tanto, les recordó a los legisladores: “ustedes se comprometieron en la noche (del jueves), que el oficio se lo iban a girar al gobernador, no a Reyes Muguerza.

“Al secretario de gobierno lo hacemos responsable de las mamadas que habló ese cabrón (Ángel Oláis) Ahorita ya no vamos a ir con ese baboso, a qué, ¿a que nos vea la cara de pendejos?”, preguntó Castro.

Una y otra vez, insistieron en su indignación por el trato y la forma en que se ha comportado con el campesinado zacatecano, el responsable de Alimentación para el Bienestar en Zacatecas, Ángel Oláis Ávila.

“Desde ahora los hacemos responsables de lo que va a pasar… de aquí para adelante. Nosotros no vamos a dialogar”, reiteraron.

“Qué se vaya a chingar a su madre a Durango, que se vaya a robar allá, éste es nuestro pueblo y lo vamos a defender con todo. Eso querían, eso van a tener”, amagó Castro.

Los mismos dirigentes se acercaron a los tres diputados que estaban sentados, y patearon mesas y sillas, el incidente no pasó a mayores, pero “invitaron” a los tres representantes para que los acompañaran al palacio de gobierno estatal.

En el lugar, ingresaron al inmueble y sacaron al personal de las oficinas en busca del gobernador Monreal, pero no lo encontraron; decidieron instalar un plantón frente al inmueble, sobre la avenida Hidalgo.