COMPARTIR

 191 total views,  4 views today

¿Por qué debemos los mexicanos luchar? Por muchas cosas, primeramente, por defender a nuestra democracia que está siendo asediada por el presidente y su partido Morena, con políticas populistas. El haberle quitado al INE 5,000 millones de pesos de su presupuesto es el primer golpe que desde el poder que se le da a la democracia, es en lo primero en lo que debemos de luchar, que no se destruyan los avances democráticos que hemos logrado.

Las generaciones que aún estamos en acción, luchamos arduamente durante el siglo pasado para desterrar del poder al autoritarismo del sistema del PRI. Ahora, con un priísta de corazón como presidente de México, hace todo lo posible no para restaurar el autoritarismo de un sistema, sino para imponer el mando de un solo hombre: el de nuestro presidente.

¿Qué debemos de hacer para deshacernos de esta amenaza y para regresar al cauce de hacer crecer a nuestra democracia para que nos de el gran fruto del bien común?

Muchas cosas hay que hacer, la más importante es el desarrollar un discurso político alternativo al del presidente, sin atacarlo como persona, ya que la gente le cree y lo quiere, aunque claramente no le ha visto resultados, pero el fracaso de su gobierno no se lo atribuyen a él, sino a circunstancias ajenas a él, por lo que es necesario crear una narrativa de contraste a lo que constantemente dice, como:

• Primero los pobres. Lo más importante es desarrollar condiciones para que todos nos desarrollemos como queramos; debemos tener, primeramente, seguridad y justicia. Para ello, es necesario bajar a nuestros municipios proporcionándoles los elementos necesarios para que las autoridades trabajen junto con la sociedad para desarrollar políticas públicas de seguridad, partiendo desde las colonias y barrios, con policías de proximidad escogidos conjuntamente entre las autoridades y los vecinos.
Debemos de fortalecer nuestros sistemas de procuración de justicia combatiendo la corrupción interna que los corroe y fortaleciendo el sistema judicial, local y federal.

Es necesario fortalecer el Estado de Derecho para fomentar la inversión que genera empleo, riqueza y bienestar; primero, eliminado los acuerdos administrativos y decretos presidenciales que atentan en contra la Constitución, la propuesta de reforma energética que ha destruido la confianza de los inversionistas y respetar los contratos de hidrocarburos.

• Combate frontal en contra la corrupción. Es necesario fortalecer el balance de poderes, restableciendo la total independencia de los organismos autónomos del Ejecutivo. Es preciso apoyar y fortalecer a la Auditoría Superior de la Federación y reestablecer por completo el Sistema Nacional Anticorrupción. Se deben de evitar las asignaciones directas, limitándose solamente a los extremos autorizados por la ley. Es necesario fortalecer al INAI, y hacer reformas a la ley para crear un Sistema de Gobierno Abierto que le permita a los ciudadanos, junto con las autoridades, en participar en la generación de políticas públicas y actos de gobierno y dar seguimiento a los proyectos públicos.

• Reestablecer el orden constitucional con las fuerzas armadas. Es esencial que se regrese a las fuerzas armadas mexicanas a su mandato constitucional de servir al país en defensa de la soberanía y la seguridad nacional, sacándolas de actividades que pertenecen a los civiles como la seguridad pública, la construcción de obras pública, distribución de medicamentos y vacunas y construcción de infraestructura aeroportuaria.

• Apoyar a la inversión y el desarrollo económico. Es indispensable que el gobierno, independientemente de los apoyos económicos directos establecidos en la Constitución, lleve a cabo una reconfiguración de políticas públicas para impulsar la inversión, el emprendimiento y la generación de microempresas que impulsen la inversión y el empleo.

Es necesario aprovechar nuestra inserción en el bloque económico de Norteamérica, para impulsar las cadenas productivas en todo el país, realizando inversiones públicas en infraestructura que abonen al desarrollo, y realizar una completa reestructuración de PEMEX para que con la ayuda de inversionistas privados directos e indirectos, se concentre la empresa productiva del Estado a realizar actividades rentables, suspendiendo de inmediato la inversión en Dos Bocas y en las refinerías, para dedicar recursos públicos para fortalecer nuestras redes ferroviarias y carreteras, así como los puertos fronterizos y marinos, esenciales para las exportaciones eficientes.

Lo anterior es una pequeña muestra de lo que la oposición puede ofrecerle a la Nación, frente al cúmulos de poder presidencial que es lo único que ofrece el presidente y Morena, su partido.