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De acuerdo al secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, el nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, y que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), da certidumbre a los exportadores, a los consumidores y a los inversionistas para el crecimiento y la generación de empleos.

Al comparecer ante el pleno de la Cámara de Diputados con motivo del análisis del Sexto Informe de Gobierno en materia de política económica, el funcionario federal dijo que el ahora llamado acuerdo Estados Unidos, México y Canadá (USMCA, por sus iniciales en inglés) pone al día muchos de los temas que habían sido rebasados con el transcurrir del tiempo.

“Estaremos entregando una economía que brinda mayores espacios para la inversión, alcanzando casi 200 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa en los últimos seis años, cifra sin precedentes que cubre por completo la cuenta corriente”, subrayó.

Como  les dijo a los senadores también a los diputados federales, González Anaya, afirmó “hoy nuestra estabilidad está anclada en políticas fiscales responsables y en cada decisión de la actual administración, siempre estuvo presente el compromiso de preservar la estabilidad”.

En el salón de Plenos el funcionario federal reconoció el trabajo conjunto entre el Poder Ejecutivo y el Congreso de la Unión para aprobar las reformas estructurales que hoy permiten un crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.5% y un aumento del empleo formal a una velocidad de 4%.

Dijo a los legisladores que la Reforma Energética, “la primera que me tocó vivir de cerca” ha detonado proyectos de inversión por 200,000 millones de dólares; la Reforma de Telecomunicaciones permitió una reducción a la mitad de las tarifas de telefonía celular; y la Reforma Financiera permitió incorporar anualmente a 4 millones de adultos al sistema financiero.

Agregó que los cambios legales para promover la inversión explican una parte de la estrategia para evitar una recesión y el estancamiento. El segundo factor que explica la estabilidad es un buen manejo macroeconómico y un anclaje basado en políticas fiscales responsables.

“Nos comprometimos a realizar un proceso gradual de consolidación fiscal que no afectara la estabilidad o comprometiera el presupuesto destinado a combatir la pobreza”, agregó y enfatizó que México es de los pocos países del G20 y de América Latina en alcanzar un superávit primario y lograr una reducción de la deuda como porcentaje del PIB; esto se logró a partir de una reforma fiscal que diversificó la fuente de ingresos, haciendo menos vulnerable a la economía por la baja en los precios internacionales del petróleo.

Una parte importante, destacó fueron los ajustes en el gasto público y sólo en el 2016 el gobierno federal recortó 160,000 millones de pesos. En este y en otros casos siempre se protegió el gasto social, para que ningún beneficiario se viera afectado, enfocando los recursos a disminuir la pobreza.

Para concluir, González Anaya recalcó manifestó que la administración que tomará los rumbos del país a partir del primero de diciembre heredará una economía resiliente y en crecimiento, y que ha reaccionado en forma correcta ante los choques que han llegado del exterior y que tiene su estabilidad bien cimentada en finanzas públicas sanas.