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• El gobierno federal reduce el proceso educativo a la simple transmisión de contenidos ideológicos, despojándolo de su función social, advierte.
• Esto resulta más preocupante si tomamos en consideración la crisis educativa que nos heredó la pandemia de COVID, apunta.
• Demanda detener la distribución de los libros de texto y utilizar los del ciclo anterior, mientras los nuevos contenidos son revisados por especialistas y docentes.
La Coordinadora Nacional de Nueva Izquierda, del PRD, Verónica Juárez Piña, acusa que el gobierno de López Obrador y la Secretaría de Educación Pública atentan contra el derecho a la educación y el interés superior de la infancia al tratar de convertir los libros de texto gratuito en una herramienta de adoctrinamiento, falseando la historia, sin tener un acucioso rigor científico, sin la consulta a los padres de familia, expertos pedagogos y otros sectores involucrados.
De esta manera, añade, “el gobierno federal reduce el proceso educativo a la simple transmisión de contenidos ideológicos, despojándolo de su función social, cuando el libro de texto gratuito fue concebido como un instrumento para garantizar el derecho a la educación y disminuir las brechas de desigualdad en nuestro país”.
La líder perredista apunta que “la falta de programas educativos que respalden a los libros de texto violenta la Ley General de Educación, promovida por este mismo gobierno, así como los lineamientos y acuerdos en la materia signados por la titular actual de la SEP, Leticia Ramírez, y su predecesora, Delfina Gómez”.
“El gobierno no ha hecho público quiénes participaron en la elaboración de estos textos ni bajo qué criterios fueron escogidos, tampoco quiénes fueron consultados en sus contenidos ni mucho menos quiénes los revisaron. La falta de transparencia y profesionalismo respecto a su elaboración quedan plasmadas en el acuerdo de reserva por cinco años de la información relativa a este proceso, información que, sin duda, debiera ser del conocimiento público”, opina.
La exlegisladora federal precisa que “expertos pedagogos y educadores especializados han señalado errores de contenido de los textos, lo que disminuye considerablemente la calidad educativa”.
“Esta situación resulta particularmente preocupante si se toma en consideración la crisis educativa que heredó la pandemia de COVID y la baja en la calidad que ha significado la desaparición del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, bajo consideraciones meramente políticas”, considera.
“Hoy enfrentamos una grave disyuntiva: o aceptamos estos deficientes libros de texto o dejamos a una gran parte de la población infantil carente de un instrumento indispensable para el aprendizaje”, advierte quien fuera presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez en la Cámara de Diputados.
En este sentido, demanda al gobierno “detener la distribución de los libros de texto, por las razones antes expresadas, y la reimpresión de ejemplares del ciclo anterior mientras los nuevos contenidos son revisados por especialistas y docentes, con el objeto de devolver a la educación sus características de instrumento de movilidad para mejorar las condiciones sociales y económicas de las familias en nuestro país”.
