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En ocasión del Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llama a los Estados del hemisferio a adoptar medidas para garantizar su protección frente al reclutamiento forzado del crimen organizado.
Recientemente, la CIDH reiteró su preocupación por la persistencia del reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por grupos armados y organizaciones criminales, en un contexto marcado por los impactos que el crimen organizado continúa generando sobre los derechos humanos en la región. En América Latina y el Caribe, según el reciente informe de la OPS y UNICEF, esta población continúa expuesta a múltiples formas de violencia, como la ejercida por el crimen organizado, lo cual representa un desafío actual.
La Comisión advierte que la magnitud de esta problemática a nivel regional podría estar subestimada debido al subregistro, el temor a represalias y las dificultades para denunciar en contextos de violencia y control territorial, agravado por la corta edad de las víctimas. La CIDH ha remarcado que las víctimas suelen ser captadas entre los 13 y 15 años, pero, en algunos casos, ello ocurre aún a edades más tempranas. Inicialmente son captadas para actividades de vigilancia, mensajería, transporte de bienes ilícitos o recolección de información. Posteriormente, en ocasiones, son incorporadas a actividades de mayor riesgo, incluidas extorsiones, explotación sexual, tráfico de drogas, sicariato y otras formas de violencia.

Si bien este fenómeno suele ocurrir mayormente en contextos marcados por pobreza, desigualdad y exclusión social, la Comisión expresa preocupación por información recibida durante una audiencia celebrada en el marco del 194° Período de Sesiones, la creciente captación de niños, niñas y adolescentes mediante redes sociales, videojuegos y plataformas digitales.
Asimismo, estas prácticas afectan de manera diferenciada, en particular a las niñas quienes enfrentan riesgos de violencia basada en género. Pero en términos generales niñas, niños y adolescentes indígenas, afrodescendientes, migrantes y residentes en territorios afectados por la criminalidad organizada enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.
La CIDH enfatiza que, conforme el derecho internacional de los derechos humanos, las niñas, niños y adolescentes son víctimas de reclutamiento, lo cual constituye una grave violación de sus derechos humanos y, en consecuencia, exige respuestas integrales por parte de los Estados. De conformidad con el artículo 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, los artículos 3 y 39 de la Convención sobre los Derechos del Niño, el Convenio 182 de la OIT y el Protocolo de Palermo, la Comisión llama a los Estados a adoptar medidas reforzadas de protección que atiendan al impacto diferenciado que enfrentan algunos grupos, y garantizar la recuperación, reintegración y restitución de sus derechos afectados por estas prácticas.
Asimismo, de conformidad con su Resolución No. 1/26 sobre Crimen organizado y derechos humanos en las Américas, la CIDH reitera su llamado a prevenir el reclutamiento infantil y garantizar su protección integral, enfatizando la necesidad de reducir su exposición a redes criminales mediante el fortalecimiento de sistemas de protección. Además, urge nuevamente a tipificar de manera autónoma el delito de reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, reconociéndolos como víctimas de especial protección y asegurando una respuesta normativa integral que permita prevenir, investigar, juzgar y sancionar efectivamente estas conductas.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato emana de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La CIDH tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. Está integrada por siete personas miembros independientes, elegidas por la Asamblea General de la OEA a título personal, quienes no representan a sus países de origen o residencia.
