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<< El diputado federal del PRI, Rubén Moreira advirtió que la tragedia ocurrida durante la celebración por el triunfo de la Selección Mexicana ante Ecuador, exhibe la falta de planeación, protocolos y responsabilidad del Gobierno de la CDMX

<< El abogado Miguel Ángel Sulub señaló que la ausencia de estrategia de Protección Civil y de actuación policial confirma que los gobiernos de Morena privilegian la ineptitud sobre la seguridad de las familias

<<  El economista Mario Di Costanzo propuso dividir las zonas de concentración en cuadrantes y calcular la capacidad máxima de cada espacio para evitar nuevas aglomeraciones

La muerte de cuatro personas durante los festejos convocados por el Gobierno de la Ciudad de México representa una advertencia de lo que no puede repetirse de cara a la organización de los eventos masivos del Mundial de Futbol, afirmó el diputado Rubén Moreira Valdez, al señalar que quienes convocan a la ciudadanía también asumen la responsabilidad de garantizar su seguridad.

Durante el programa «Con Peras, Manzanas y Naranjas», el legislador del PRI sostuvo que resulta inadmisible que, tras instalar pantallas gigantes e invitar a miles de personas a concentrarse en Paseo de la Reforma, las autoridades pretendan deslindarse argumentando que nadie fue obligado a asistir.

«Si el gobierno organiza un evento, tiene la obligación de prever los riesgos, implementar protocolos de Protección Civil, controlar los accesos y cuidar la vida de las personas. No puede minimizarse la muerte de cuatro mexicanos ni escudarse en que asistieron más de un millón de personas; no debió morir nadie», sostuvo.

Moreira Valdez calificó como una muestra de ineptitud la falta de planeación del operativo y recordó que la Ciudad de México cuenta con alrededor de 95 mil policías, una de las corporaciones policiacas más numerosas del país, por lo que consideró injustificable la ausencia de una estrategia efectiva para controlar la concentración de más de un millón cuatrocientas mil personas asistentes, el consumo desmedido de alcohol y otras conductas de riesgo.

El exgobernador de Coahuila sostuvo que la jefa de Gobierno es la responsable de la seguridad pública, del orden en la ciudad y de los servicios de protección civil, por lo que no puede deslindarse de lo ocurrido.

Recordó que desde hace décadas existen ejemplos exitosos para administrar grandes concentraciones humanas, como ocurrió durante la visita de el papa Juan Pablo II a Monterrey, donde se dividieron las zonas de asistencia mediante corredores de seguridad y rutas para servicios de emergencia, evitando movimientos masivos que pudieran poner en riesgo a los asistentes.

Por su parte, el abogado Miguel Ángel Sulub advirtió que las declaraciones de las autoridades reflejan una preocupante insensibilidad frente a la pérdida de vidas humanas y criticó que se intente justificar la tragedia con estadísticas. «La obligación del gobierno era proteger a las personas y quedó demostrado que no existió una estrategia real de seguridad ni de Protección Civil», expresó.

A su vez, el economista Mario Di Costanzo consideró indispensable que el Gobierno capitalino asuma con seriedad su responsabilidad y mejore la planeación, propuso dividir las zonas de concentración en cuadrantes y calcular la capacidad máxima de cada espacio para evitar nuevas aglomeraciones que pongan en riesgo la vida de los asistentes.

Finalmente, el coordinador parlamentario advirtió que el Mundial de Futbol implicará concentraciones aún mayores de aficionados nacionales y extranjeros, por lo que exigió que los gobiernos de Morena asuman con seriedad su responsabilidad en la organización logística y de seguridad de los eventos públicos.

“No basta con organizar espectáculos; gobernar significa proteger vidas”, al tiempo que enfatizó, debe investigarse a fondo y servir de lección para que prevalezcan la planeación, la prevención y la responsabilidad, porque la improvisación de hoy nos lleva a la ineptitud de Morena.