
Por no prestarme a destruir al Partido de la Revolución Democrática y no aceptar a Raúl Morón como el coordinador parlamentario de ese instituto político en el Senado de la República, «estoy siendo víctima de represalías muy graves por parte de Miguel Barbosa, por no someterme a su voluntad y no prestarme a su juego», denunció Dolores Padierna Luna.
En conferencia de prensa, dijo «no estoy de acuerdo en sus procedimientos y sus formas de lograr las cosas. Es una represalia por no someterme a su voluntad; también de no someterme a su decisión de que con trampas, mentiras, maniobras quiera imponer a toda costa a un compañero que merece todo mi respeto, pero no a la mala y no ilegalmente ponerlo como coordinador».
Aunado a lo anterior, denunció que ocho personas de su equipo, entre ellas su secretaria particular y los asesores más importantes como el de energía y hacienda, fueron despedidos y no les pagaron su quincena en el Instituto Belisario Domínguez, que preside Barbosa Huerta.
Padierna Luna argumentó que Barbosa Huerta no tiene que seguir al frente de ese instituto, porque ese cargo sólo es para coordinadores de bancada y él ya renunció.
Calificó la actitud del legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) como “misógina y prepotente” ya que está violentando el Reglamento del Senado y exigió deje a un lado prácticas de ese tipo.
Padierna Luna, vicecoordinadora de la bancada perredista, aseguró que ha sufrido diversas amenazas de Barbosa. “Te voy a destruir, voy a destruir al PRD, no voy a ceder hasta que los destruya”, son algunas de sus expresiones, agregó.
El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Pablo Escudero Morales, le demandó no inmiscuirse en asuntos internos «que sólo tiene que ver única y exclusivamente al PRD».