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Por Carlos Samayoa
“Ya estamos por empatarlos y alcanzarlos; vamos a ganar el 4 de junio”.
La abanderada de Morena está al borde del precipicio; hasta Maurilio Hernández da por perdidos los municipios de Naucalpan, Huixquilucan y Metepec.
Ricardo Monreal admite que los moche le perjudicarán; acepta que se reflejará en las urnas.
Los mensajes de twitter favorecen a la candidata de la alianza Va por México; a la guinda la critican por su cercanía con Palacio Nacional, por sus corruptelas y porque no sabe hablar.
Mario Delgado, desesperado, pide ayuda a legisladores y corcholatas.
Alejandra del Moral se encuentra prácticamente a tres semanas de alzarse, de manera contundente, con la victoria para convertirse en la primera gobernadora del Estado de México, mientras que en Morena crece el nerviosismo y la desesperación, pues saben que lo de los moches a los trabajadores del municipio de Texcoco, los desvíos en la Secretaría de Educación Pública y toda la corrupción que arrastra Delfina Gómez, la tienen al borde del precipicio.
La abandera de la coalición conformada por PAN, PRI, PRD y Panal, en una reunión con integrantes de la Iniciativa Sociedad Valiente y de diversas organizaciones de la sociedad civil, celebrada en Naucalpan, aseveró que “ya estamos arriba, en el Valle de Toluca, estamos a unos días de alcanzarlos y en el oriente estamos por empatar y vamos a ganar la elección el próximo 4 de junio. Ya les estamos pisando los talones».
Y aseguró que el Estado de México no solo requiere de buenas intenciones para trabajar, sino de alguien con carácter, capacidad, experiencia y que se para escuchar para poder gobernar. “No se gobierna enquistándose una ideología política, trabajemos por el futuro de nuestras hijas e hijos, para que todas su demandas sean atendidas y sentar las bases para beneficio de las próximas generaciones”, precisó.
Puntualizó que está lista para trabajar por las causas ciudadanas y para que “el estado vaya hacia adelante, a la modernización y tener un mejor futuro para nuestras familias; les aseguro que voy a dejar todo lo que soy para que ganemos juntas y juntos esta elección”, recalcó.
Y mientras esto sucede, los guindas se deshacen, se dividen, se gritan y se culpan. Se sabe que Mario Delgado y Horacio Duarte, los grandes estrategas, se han reunido con los legisladores de su partido para pedir auxilio. También han llamado a las corcholatas para que vayan a apoyar principalmente a la entidad mexiquense, toda vez que están viendo cómo se cae su abanderada. Dan por perdido el estado de Coahuila, pero hacen hasta lo imposible por adjudicarse el territorio mexiquense.
Por su parte, el líder senatorial, Ricardo Monreal, admitió que lo de los moches sí le va a perjudicar a Delfina Gómez y que por tanto se le cobrará la factura en las urnas el próximo domingo 4 de junio.
Asimismo, se ha hecho un recuento de los mensajes que se envían por twitter, en los que la candidata de la Alianza Va Por México contabiliza más menciones a favor, en tanto que la morenista suma opiniones muy negativas. Por ejemplo, se dice que es apoyada por Palacio Nacional, que no sabe hablar, que cometió un robo cuando fue alcaldesa de Texcoco y descontó el 10 por ciento de los sueldos de los trabajadores e incluso de las mujeres jubiladas y pensionadas.
Hasta el coordinador y legislador morenista, Maurilio Hernández González, quien además es uno de los principales asesores de Delfina Gómez, da por perdidos los municipios de Huixquilucan, Naucalpan y Metepec. Morena tiene un panorama muy negro. Se desploma y ni en Palacio Nacional pueden hacer algo para salvarla.