Leticia Almada, hija del legendario actor Mario Almada, confirmó que el director de cine de 94 años de edad, falleció por causas naturales y después de disfrutar una reunión familiar en su casa de Cuernavaca, Morelos.
La hija del ícono del western mexicano aseguró que la muerte de su progenitor fue tranquila y por causas naturales, ocasionada por su avanzada edad.
En la reunión estuvieron presentes sus cuatro hijos Mario, Marcos, Patricia y ella, así como sus nietos y Consuelo, su compañera de vida, por 65 años.
«Tuvimos el gusto de estar con él hoy en su último día y la pasamos muy bien», comentó la hija menor del actor, quien es considerado como una leyenda del cine nacional, que logró conquistar también territorio estadunidense con sus películas de acción y del oeste.
Comentó que Almada no se encontraba enfermo, solo en las últimas semanas había presentado una fatiga sin mayores molestias, «decía que estaba cansado y nada más».
«Este martes en la reunión familiar estuvo contento, cantamos, bailamos y disfrutamos de su compañía hasta que él dijo que quería descansar y se fue a su cuarto, donde falleció», comentó.
«Él se recostó en la cama para descansar y se fue repentinamente», dijo la hija menor del actor, tras señalar que todo fue rápido, sin dolor y muy tranquilo. «Se fue muy contento porque siempre tuvo el cariño de su familia», apuntó.
Expresó que aún no saben qué pasará con los restos de su padre, «estamos todos reunidos y el día de mañana sabremos dónde reposarán».
Mario Almada es uno de los actores que más películas hizo, rebasando más de 300 producciones, las cuales fueron en el género de acción.
A los 94 años de edad, Almada falleció cerrando su ciclo en el Séptimo Arte, donde este noviembre estrenaría la cinta «El ocaso de un cazador».
Tras lamentar la muerte del actor Mario Almada, a quien dirigió en dos películas (Pueblo de madera y El gavilán de la sierra), el cineasta Juan Antonio de la Riva destacó la fuerza expresiva con la que contaba, cualidad que dijo lo llevó a ser una de las leyendas más importantes del cine de acción en México.
De la Riva expresó su consternación por el lamentable fallecimiento y lo recordó como un hombre sencillo y entrañable. “Esta sencillez que transmitía aún en sus películas más violentas le daba un aura de veracidad, credibilidad y verosimilitud ante los espectadores”, anotó.
Agregó que no un actor falso, creado o fingido, que hacía cosas heroicas sino que tenía una gran fuerza expresiva en su persona, “algo que lo impuso como el actor de decenas y decenas de películas”.
Mencionó que en su amplía filmografía sobresalen títulos entrañables, como su primera actuación estelar en la película “Todo por nada”, que dirigió Alberto Mariscal. Su trabajo en esta cita le valió la Diosa de Plata como Actor Revelación.
Desde entonces, indicó De la Riva, “se volvió una figura fundamental del cine de acción a finales de los 60 y de ahí hasta recientemente con películas como “El infierno”, de Luis Estrada.
El destacado cineasta expuso que no se debe ver a Almada como un actor de la época de oro, sino como uno prácticamente del cine contemporáneo de México.
NTX