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Ante el entorno internacional que vive el mundo, urge que nuestro país ponga en marcha una política internacional activa, no de partido o gobierno sino del Estado Mexicano que a corto, mediano y largo plazo contenga una visión internacional propositiva y estratégica en concordancia al peso y liderazgo geopolítico de la nación.

Así lo consideró, Juan Carlos Romero, coordinador de los diputados federales del Partido Acción Nacional, quien agregó que en esta estrategia urge también una agenda bilateral con Estados Unidos, así como regional de América del Norte y con Centroamérica.

De acuerdo, al ex gobernador de Guanajuato, la política exterior debe contemplar principios básicos como no aceptar negociaciones que comprometan la soberanía nacional; las amenazas nunca deben marcar el destino de una relación bilateral, así como su agenda.

Además, México no debe ni puede convertirse en “tercer país seguro” toda vez que no existen condiciones integrales para ofrecer a los extranjeros lo que ni siquiera se puede garantizar a los mexicanos.

Es indispensable, dijo poner en marcha la Diplomacia Parlamentaria que con su experiencia puede complementar una política de Estado

Agregó que otro de los principios básicos es que no intervención no es sinónimo de indiferencia o inactividad ante los desafíos democráticos globales.

En este contexto, destacó que, como es obvio y en la actualidad acapara toda nuestra atención, la nueva estrategia internacional debe contemplar prioritariamente la relación con el vecino país del norte.

No podemos pasar por alto que Norteamérica es la región más competitiva del orbe al representar 25% del PIB Mundial y concentrar a casi 500 millones de personas.

Dentro de esta realidad, de los 50 estados de la Unión Americana, al menos 46 son el primero o segundo socio comercial de México o Canadá. Esto además de que los mexicanos representan cerca del 64% de la población hispana residente en EU. México cuenta hoy con la red consular más grande del mundo y medio centenar de consulados labora diariamente en el vecino del norte.

Ante esta realidad el Ejecutivo Federal debe contar ya con un plan más allá de los 45 y 90 días de prueba que se negociaron con la Casa Blancas. Es indispensable una estrategia frente a las características particulares de la política del presidente Donal Trump.

A casi seis meses del gobierno del presidente López Obrador no ha habido una sola reunión de Jefes de Estado y esto no es común y mucho menos deseable.

Otra de las características de la renovada política exterior es actuar en equipo, de manera estratégica y multilateral con la ONU, la CEPAL, ACNUR, OEA, y la OMC para que embestidas de los Estados Unidos como la reciente, no las enfrentemos solos.

Finalmente es básico contar con los recursos para poner en operación la estrategia internacionalista.