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Por Miguel Gaytán y HERCEDEL.- Al arrancar el proceso electoral del 2018, el presidente del Consejo General del INE, Lorenzo Córdova Vianello, hizo un enérgico llamado  a todas las fuerzas políticas a respetar las reglas con el objetivo de revindicar la vida democrática del país, para que los comicios se lleven a cabo en un marco de paz y confianza.

“La sociedad mexicana exige legalidad para estas elecciones y el INE y los organismos públicos locales electorales estaremos a la altura de las exigencias  que se nos platean ejerciendo puntualmente nuestras atribuciones, sacando las tarjetas que sean necesarias para garantizar en nuestro rol arbitral la equidad en las contiendas”, señaló.

Advirtió que el proceso comicial del próximo año inicia en medio de cuestionamientos y descréditos para los partidos y también para la política, por lo tanto señaló representa una oportunidad para ratificar que las elecciones se puedan llevar a cabo en medio de la imparcialidad y la legalidad.

Córdova Vianello puntualizó que las del primero de julio del 2018 serán las elecciones más grandes de la historia de este país por tres razones: por los 87.8 millones de  electores que  podrán participar en ellas; por los 3 mil 406 cargos de elección popular en disputa, y por la concurrencia de las elecciones federales con los comicios en 30 estados de la República.

Lo anterior supone, apuntó, la mayor movilización también en la historia de México, que demandará la instalación de 156 mil centros de votación y la participación de un millón 400 mil funcionarios de casillas.

“Son precisamente ellos quienes hacen las elecciones, ciudadanizar las elecciones ha sido la mejor garantía  de que el voto cuente y se cuente bien; nadie sabe hoy quien será funcionario de casilla, puede serlo cualquiera de los  millones inscritos en listado nominal y ese constituye el blindaje más importante contra la desconfianza. Desconfiar de los ciudadanos que hacen la elección, es dudar de la democracia”, sentenció.

El INE, por su parte, dijo, habrá de cumplir con sus funciones constitucionales y desempeñará su rol de acompañamiento a los trabajos de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs) del país  y desempeñará a cabalidad su  función de vigilancia y  rectoría del sistema nacional de elecciones.

De ahí que, en su oportunidad Córdova Vianello haya demandado a los funcionarios electorales el mayor compromiso con este reto formidable por enfrentar.

“Compañeras y compañeros del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales electorales, que nuestra imparcialidad y profesionalismos sea una vez más las características que distingan el futuro a las elecciones del 2018, que sea nuestro trabajo  objetivo e íntegro el factor que permita la vinculación con una sociedad desencantada, pero comprometida con la democracia”, llamó.

En este marco, condenó la manipulación del voto que pretende no solo coaccionar el sentido del mismo sino comprar conciencias, por lo que hizo otro llamado, éste a la ciudadanía, para rechazar cualquier intento en tal sentido.

“Las autoridades electorales haremos nuestra tarea  para garantizar el voto libre y secreto, pero la mejor defensa frente a la compra y coacción es la dignidad y por ello el rechazo decidido de los ciudadanos frente a estas prácticas”, enfatizó

Por último, dejó en claro que dada la cantidad y diversidad de los cargos populares que estarán en disputa, la buena noticia es que no podrá hablarse de ganadores ni perdedores absolutos, sino de una redistribución del poder político entre las diferentes fracciones y contendientes.

“Lo cierto es que quien gane la presidencia de la República o alguna de las gubernaturas en juego  tendrá que convivir con congresos   cruzados por la pluralidad y con toda probabilidad  como ha ocurrido en los últimos años, carentes  de mayorías predefinidas, con ello la gobernabilidad  seguirá dependiendo venturosamente, digo yo, de la necesidad y la capacidad para que desde esa pluralidad se generen consensos y se concreten acuerdos”, finalizó.