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Ya cercanos al término del Mundial de fútbol 2026, México debe empezar a establecer las estrategias que permitan que nuestra economía crezca de manera constante para evitar el rezago y la brecha social que se siguen ampliando al interior del país y que generan problemas de seguridad.

Es cierto que el T-MEC no desaparece, que este continuará hasta el 2036 con la diferencia que habrá revisiones anuales, con el objetivo de que Estados Unidos pueda revisar el camino que lleva su economía y a partir de eso establecer mecanismos que permitan que esa economía siga manteniéndose como la principal en el mundo

Lo que debe entender el gobierno mexicano es que la política comercial que empieza a establecer el gobierno de Donald Trump y que posiblemente continúen los próximos presidentes de esa nación ya no es el minimizar los costos de producción sino el de reducir la vulnerabilidad de su economía.

Por ello el argumento de que muchas naciones se ha aprovechado del T-MEC para obtener beneficios a costa de una vulnerabilidad de la economía estadounidense.

Y esto debe quedar claro al gobierno mexicano. Que lo que importante es la prevalencia económica de Estados Unidos, por lo que el obtener mayores ganancias del T-MEC es el fundamento de la revisión anual del tratado.

Y aun cuando México se sienta que es imprescindible para Estados Unidos, esto no es así. México podrá seguir argumentando que las empresas fabricantes de automóviles arman sus autos en México y luego son exportados. Pero ahora se busca que estos automóviles tengan una mayor proporción de componente norteamericanos y menor en origen asiático o de otros lugares. Es decir, México volverá a ser el centro manufacturero de Estados Unidos. Algo que nos mantendría con crecimientos de entre 1 y 2 por ciento y quizás llegaremos al 3 pero no más. Porque hasta ahora no existe una política industrial de México para apoyar y desarrollar este sector dentro del país.

Recordemos que en México las grandes empresas estadounidenses han realizado enormes inversiones, pero ante la nueva política que implementa Donald Trumpo esta empresas ahora analizaran donde colocar sus inversiones no solo con la comparación de salarios, logística o disponibilidad de proveedores, Sino ahora también será en función de la existencia de un Estado de Derecho, una previsibilidad regulatoria y la certidumbre comercial y estos últimos factores son los que adolece México, y de no haber un cambio en esto México en los próximos años seguirá viendo como la Inversión Extranjera Directa seguirá disminuyendo. Porque la inversión a largo plazo busca estabilidad y certidumbre.

Por todo esto no debemos dudar que muchas de las empresas norteamericanas regresaran a su país en un corto plazo. Objetivo primordial de Trump. Mientras que en México se sigue pensando que somos necesarios para la economía norteamericana el camino que seguiremos será el mismo y el daño será más rápido.

Ojalá que el gobierno entienda que el riesgo de nuestra economía no es la existencia del T-MEC, porque sin este el comercio seguirá fluyendo entre ambas naciones. El riesgo es que las condiciones para mantener este comercio se mueven a la seguridad de Estados Unidos para mantener protegidos sus sectores productivos. Porque si esto se pierde, como es lo que pasa ahora, también se perderá el comercio y una gran parte del crecimiento económico de México.