Jamás será justificable que una persona violente a otra, sean hombres, mujeres, niños, niñas, o jóvenes. Nadie debería usar su género femenino o masculino para hacer uso de su violencia, sacando todas las frustraciones internas con alguien más, es totalmente reprobable esta conducta que lastima tremendamente a quién se le profesa.
Este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres participaron en diversos colectivos feministas, organizaciones sociales y estudiantiles en diversas plazas públicas de país, para exigir un alto a la violencia de género.
La violencia que se ha ejercido de un hombre a una mujer que según él la “ama”, puede ser todo menos amor, puede verla como una posesión, una esclava, alguien sin voluntad propia, un ser inferior a él, verla como alguien que usará a la hora que se le dé la gana, sin importar si está de acuerdo o no, infringiendo todo valor como humano, tratándola como un animal, y sí, han de disculpar, pero no hay otro calificativo para la violencia que un “hombre” realiza para una mujer, más que él ser un animal, alguien que no hace uso de su razón. Que actúa por instinto animal, sin raciocinio alguno. Nadie debiera con violencia hacer que alguien esté con él sin querer estar, no importa que estén en una relación o que estén casados, y no importa la religión aquí, ya que la misma religión en algunos casos han orillado a que las mujeres duden, o posterguen la separación de quienes las violentan, con el argumento de que el estar casados por la iglesia, las obliga a guardar silencio, así como antes también las autoridades, tenían que tener causales comprobados para que le otorgaran el divorcio, casi, casi, presentar el acta de defunción irónicamente claro, para que les hicieran caso, si no tenían que acudir a la modalidad del divorcio necesario, y crean ustedes, que es de los más desgastante y terrible que había. Aun no puedo comprender que se te obligue a vivir con una persona que te violenta. Así como cada uno por voluntad propia acepta unir su vida con alguien, así mismo debería tener la libertad de decidir ya no estar. Con el querer debería ser suficiente, nadie tiene porque obligar a nadie a vivir con él o con ella. Qué abominable es esto de que a fuerzas quieran que estés con él o con ella. La mayoría es el hombre el que violenta a la mujer a que siga con él.
Afortunadamente que ahora las cosas cambiaron y qué si uno no desea por el motivo que sea, y que a nadie le debe importar, deja de vivir con su pareja, que tenga esa libertad de hacerlo, y que sí es acosado o acosada, haya sanción legal, y protección en caso de ser por violencia de cualquier tipo, sea violencia física, verbal, patrimonial, económica, laboral, sexual, intrafamiliar y por feminicidio. Las madres y padres de familia, atención de cómo están educando a sus hijos, ¿están educando en valores como el amor, el respeto, la libertad en primer lugar? No importa el género, todos somos dignos de vivir una vida plena, fuera de cualquier tipo de violencia. Vivir en el miedo es terrible, no tiene vida, nadie tiene el derecho de golpear, ofender, menospreciar, obligar someter y violentar a nadie. Y menos en nombre del amor hacerlo. Es de lo más ruin, cobarde y reprobable que un hombre obligue con violencia a una mujer a tener relaciones sexuales, sea su pareja, esposa, amiga, etcétera.
Tenemos el derecho de decidir estar o no estar con alguien. Con ese libre albedrío que se nos ha dado por divinidad. Nadie debe pagar las frustraciones de vida del otro.