COMPARTIR

O plebiscito para que sea ratificada entre los capitalinos, propuso el presidente del Movimiento Nacional por la Esperanza, René Bejarano Martínez.

 

Durante un encuentro con jóvenes, manifestó que sería necesario que el texto que se apruebe por el Constituyente se someta a la aprobación mayoritaria de la ciudadanía, lo que a su vez sería un candado para frenar cualquier desmesura o abuso que pretendiera imponerse y hacerle daño a la vida democrática de la capital del país.

 

Dijo que hay un vicio de origen en la conformación de la Asamblea Constituyente, porque se elegirán a 60 y otros 40 serán designados por dedazo, lo que de por sí adultera la composición.

Aunado a ello, añadió, el Instituto Nacional Electoral (INE) distribuye las prerrogativas a todos los partidos de manera equitativa violando la Constitución, como si todos los partidos tuvieran el mismo peso electoral, ello abona a las suspicacias y las sospechas.

 

En entrevista, el también dirigente de Izquierda Democrática Nacional del PRD, señaló que el INE le está otorgando una sobrerrepresentación al PRI y al PVEM, inflándose incluso candidaturas independientes; todo eso puede pervertir el Constituyente de la primera carta constitucional de la Ciudad de México.

 

Confió que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pueda corregir las desmesuras del INE, imponiendo los criterios que la Constitución Mexicana establece.

 

Expresó que una sobrerrepresentación de los grupos conservadores en el Constituyente, sí representa un riesgo para todos los avances democráticos logrados hasta ahora en la Ciudad de México.

 

Luego de reconocer el papel que tendrá Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, quien será el responsable de proponer al Constituyente el proyecto de la nueva Constitución local, René Bejarano dijo que el gobernante tiene la obligación de velar de que no haya retrocesos de las libertades democráticas alcanzadas hasta hoy por los capitalinos.

 

“Mancera está obligado a defender los logros alcanzados en derechos humanos, sociales y garantías que actualmente están vigentes en diversos ordenamientos jurídicos y que ahora pueden sumarse a una nueva Constitución”, subrayó.

 

Explicó que la nueva Constitución debe ser reflejo de un pacto social, pero debe ser progresista y debe representar los valores de toda la sociedad, no sólo de la izquierda, pero debe ser progresista, más cuando la Ciudad de México sostiene desde hace muchos años una vocación de izquierda, sin ser excluyente de cualquier pensamiento diferente.

 

Destacó que los personajes designados por Mancera para redactar la nueva Constitución, como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, por ejemplo, tienen una gran trayectoria en diversos ámbitos de la vida social, política, económica y científica.

 

Declaró que la Constitución de la Ciudad de México no sólo debe mantenerse a la vanguardia, sino que debe ser un aporte para que otras constituciones locales y la federal se reformen e incluyan conceptos progresistas.

 

“La revocación de mandato, el plebiscito, el referéndum, la consulta ciudadana, el presupuesto participativo, el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerdo, la justicia pronta y expedita, los derechos sociales, las libertades democráticas, la vigencia plena de los derechos humanos, son algunos de los temas que deben estar en la nueva Constitución, entre otros muchos”, puntualizó.

 

Antes, en el encuentro ante unos mil jóvenes, mujeres y hombres, de toda la República, René Bejarano manifestó que el peor enemigo de los jóvenes es la actual administración pública, toda vez que sus programas de gobierno tienden a destruirlos y a negarles toda perspectiva de futuro.

 

Aseguró que El secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, y el actual gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, representan el lado oscuro de la fuerza, que pretenden acabar con el presente y el futuro de los jóvenes.

 

Asimismo, llamó a los jóvenes a no ser carne de cañón del narcotráfico, ni dejarse relumbrar por la inmediatez de dinero o del falso poder.

 

Durante la Reunión Nacional de los Jóvenes se aprobó el  documento Repensando el Futuro, Manifiesto por la Esperanza, en el que los jóvenes del MNE convocan a  los movimientos sociales, activistas y a todas y todos los actores políticos a construir el Buen Vivir como horizonte de época para trascender el capitalismo.

 

Este manifiesto llama a los jóvenes a organizarse para construir un futuro distinto y viable, sin perder de vista el contexto en que emprenden esta lucha política y en la que la izquierda tiene que anteponer propuestas o iniciativas encaminadas a construir un nuevo sentido común progresista, revolucionario y universalista.

 

La agenda de los jóvenes del MNE plantea los siguientes puntos: Educación para todos;  lucha contra la desigualdad, por la economía solidaria y popular; derecho universal a la seguridad social; derechos de tercera generación; seguridad humana; libre determinación; derechos de la naturaleza; tiempo libre y recreación; educación sexual y derechos reproductivos; reforzamiento y reconstrucción de identidades y Promover el diálogo y la unidad de las izquierdas.

 

Entre los objetivos de los jóvenes del MNE resaltan la construcción de una iniciativa, en coordinación con el sector estudiantil, para la obtención de un subsidio de transporte para los estudiantes en cada estado; ampliar la matrícula de las instituciones educativas de nivel medio y superior y el otorgamiento de becas en instituciones públicas y privadas; combatir el desempleo y subocupación de los jóvenes; promover desde el MNE la realización periódica de jornadas médicas, con servicios básicos de salud; abonar al debate sobre la regulación del cannabis, generando talleres informativos sobre su uso; rescate y apropiación de espacios públicos que permitan el desarrollo artístico, cultural y deportivo de las juventudes; promover la inclusión de las Juventudes del MNE en la Federación Mundial de la Juventud Democrática y demás organizaciones internacionales afines.