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En mal momento se da la pantomima de Sinaloa.

Lo sabían en el Gobierno mexicano.

Hace poco más de dos meses ordenaron una encuesta para conocer la opinión de los mexicanos sobre la situación de Rubén Rocha Moya.

El resultado era inapelable: poco más del 60 por ciento de los entrevistados se pronunció por la entrega a Estados Unidos del entonces gobernador con licencia.

Un porcentaje superior lo cree ligado al crimen organizado y casi nadie lo considera ajeno al secuestro de Ismael El Mayo Zambada y al asesinato del diputado electo Héctor Melesio Cuén el 25 de julio de 2024.

Una situación incómoda porque a la petición de abril del Departamento de Justicia la presidenta Claudia Sheinbaum dio pocas esperanzas.

Primero pidió pruebas y luego, en junio en el Monumento a la Revolución, rechazó ceder a esas presiones porque luego vendrían por más y más.

Hoy, tras el regreso de Rocha Moya al poder y su obligada nueva licencia -ya la meserita Yeraldine Bonilla no figura-, hay un clamor sinaloense generalizado de certidumbre y un gobernante de verdad.

ENTRE EL NORTE Y EL SUR

Es el momento de decisiones.

La principal de ellas: satisfacer al norte aunque se generen molestias al sur, o quedar bien con Palenque para retar más a la administración de Donald Trump.

Si la vuelta de Rubén Rocha Moya fue personal -versión poco creíble- y su expediente sigue abierto como informó la Secretaría de Gobernación, se correrán riesgos y las alternativas son muy pocas.

O se le entrega a Estados Unidos o se le procesa aquí.

Las autoridades de Washington lo quieren en la Corte del Sur de Nueva York a él y a sus compinches, dos de los cuales -Gerardo Mérida y Enrique Díaz- ya son testigos colaboradores.

Y tal vez no solamente a ellos, pues en días se esperan nuevas solicitudes de detenciones con fines de extradición de políticos bajo investigación allá y entre ellos hay al menos una gobernadora de Morena.

Si no se satisfacen estas peticiones, los riesgos de acciones directas serán mayores conforme se acerquen las elecciones intermedias del gobierno de Donald Trump.

Falta muy poco para las votaciones de noviembre.

Hasta ahora nadie habla de operaciones militares, pero las agencias estadounidenses han sabido orquestar acciones bilaterales para llevarse capos, destruir cultivos o atacar guaridas.

EL REGRESO DE INZUNZA

1.- Curiosidades adicionales.

La clase política está pendiente de quien llegue a relevar a Rubén Rocha Moya no por el nombre, si no por si la Presidenta toma el control.

En primer lugar, si rompe con el rochismo y pone una persona leal al gobierno -anoche se hablaba de Julio Berdegué- y garante de un cambio de política.

Y en segundo ver si Enrique Inzunza regresa al Senado de la República para garantizar el fuero, pues desde ahí gozaría la protección superior.

Y 2.- Mientras a nivel federal se pone en duda el respeto a la libertad de prensa, en Guerrero la gobernadora Evelyn Salgado reparte pólizas a reporteros.

Acaba de entregar 435 pólizas de seguro de vida en diferentes regiones del estado y tiene listo casi un 50 por ciento más para los próximos días.

Los recursos provienen del Fondo de Apoyo a Periodistas.

@urenajose1