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Indignados congresistas del Partido Revolucionario Institucional y de Acción Nacional abandonan la sesión de este jueves en la cámara alta, ante lo que calificaron como un intento de Morena de aplicar una “ley mordaza” a las intervenciones en tribuna del pleno. Es decir, los morenistas propusieron reducir el tiempo de intervención de los senadores en tribuna y desde sus escaños.

La denuncia fue realizada por el coordinador del blanquiazul, Damián Zepeda, quien precisó que el acuerdo indica que se disminuye el tiempo de presentación de las iniciativas de 10 a 5 minutos y también las intervenciones que tengan los senadores desde sus escaños, se reduce de tres a un minuto.

Dijo que justo en el momento en que se tiene que dar a conocer a los senadores que van a votar después, de qué se trata la iniciativa es cuando debe concluir su intervención.

“¿De qué se trata? Es delicado que lo bajen, pero más delicado es esta intentona de limitar a un minuto lo tiempos de un senador o senadora desde su escaño porque afecta a cualquier tema. El derecho parlamentario nos asiste y las y los senadores tienen derecho a hablar. Y ahora resulta que ni a hablar tenemos derecho”, dijo el panista.

Frente a esta acción Gustavo Madero, Xochitl Galvez y otros senadores se colocaron dos cintas adhesivas en la boca en forma de cruz antes de abandonar el pleno.

Luego de su salida, la cúpula nacional de ese instituto político en voz del secretario general, Fernando Rodríguez Doval, señaló “no permitiremos retrocesos autoritarios. La medida que Morena pretende implementar en el Senado de la República puede ser, inclusive, inconstitucional”.

Rodríguez Doval, señaló “lo que está pasando en el Senado es muy grave. Los regímenes autoritarios suelen comenzar acallando a las voces disidentes, en la sociedad y en el Parlamento. Desde el PAN lanzamos una alerta democrática ante lo que está ocurriendo”, enfatizó.

Acusó que Morena se está mostrando tal cual es, sin matices: “una fuerza autoritaria que le apuesta a destruir la pluralidad que caracteriza a un país como México. Quieren destruir el equilibrio de poderes, quieren silenciar a quienes piensan distinto a ellos, pero no lo vamos a permitir”.

Rodríguez Doval criticó la hipocresía de Morena, cuyos integrantes, empezando por López Obrador, siempre acusaban de una supuesta represión y veto para poder manifestar sus ideas, aunque en los hechos siempre se les garantizó su libertad de expresión.

Ante la protesta de priistas y panistas, el senador Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) les contestó: “bienvenidos a la oposición”.

El zacatecano, rechazó que los congresistas de MORENA estén siendo autoritarios y atentando contra la democracia y el pluralismo en el Senado, pues dijo que el acuerdo fue aprobado respetando los procesos, sin “albazo” pero sí con “mayoría legítima. Yo les respondería bienvenidos a la oposición, bienvenidos a la oposición y hay que trabajar mucho. Yo tengo toda la mejor disposición de hablar con ellos”, dijo.

A su vez, el presidente del Senado, Martí Batres, rechazó que el acuerdo fuera propuesta suya o de la bancada de Morena, sino producto de “una reflexión colectiva” para agilizar la presentación de iniciativas y garantizar que todos tengan un turno en la sesión.

«Apenas hoy en la mañana, justo para la presentación el acuerdo, el senador Moreno Valle discrepó y también dejó sentir que su discrepancia se debía a otras razones; particularmente porque discrepan de la aprobación del Convenio de la OIT y porque hay otros motivos políticos, legislativos y extralegislativos, que le causan molestia en estos días; ¿pero qué culpa tenemos los demás? Es falso lo que se dice de que haya sido una imposición, no se impuso a nadie”, explicó.

Batres afirmó que están vigentes los derechos que establece el Reglamento de la Cámara de Senadores y subrayó que si un senador quiere utilizar el tiempo que dispone este ordenamiento “no tiene ningún problema. Hay Grupos Parlamentarios que presentan 12 iniciativas para una sesión y no se pueden desahogar todas. Entonces, ahí surgió la discusión en la Mesa Directiva, en el sentido de acortar tiempos, para que todos tuvieran la oportunidad de participar”, asentó.

El presidente del Senado de la República acotó: el Acuerdo “no se impuso a nadie, todos formaron parte de esa discusión. Por eso la defendieron el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, que es del PRI; y el senador Juan Zepeda, que es del PRD; todos formaron parte de esta discusión. No es algo que se haya inventado para coartarle la palabra a nadie”.

El acuerdo aprobado en votación económica, por la mayoría de Morena y sus aliados, no modifica los derechos reglamentarios vigentes de cada legislador para presentar su proyecto de reforma o creación de una ley, pues “si un senador dice que se acoge a lo que señala el reglamento, no tiene ningún problema, utiliza el tiempo que dice el reglamento”. Sin embargo, el acuerdo de la Mesa Directiva fue calificado por los priistas y panistas como “acuerdo mordaza”, porque reduce el tiempo que tiene cada senador para presentar su iniciativa de 10 a cinco minutos, y de intervenciones desde su escaño de tres a un minuto.