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60 casos de miocarditis en jóvenes israelíes tras recibir la segunda dosis de Pfizer ocasionaron revuelo en torno a la vacuna en todo el mundo.

La apuesta en diversos países del mundo ha sido vacunar a la población mayor para terminar con la pandemia. Aunque ha sido efectiva desde un punto de vista, ha dejado desprotegidos a los más jóvenes, quienes también son vulnerables a infecciones graves por COVID-19. Aunque Israel ha vacunado ya a más del 80 % de su población, una decena de casos de miocarditis en jóvenes que recibieron la alternativa de Pfizer han llamado la atención de las autoridades sanitarias.

¿La vacuna de Pfizer ocasiona miocarditis?

En principio, no. La vacuna de Pfizer no está destinada a generar miocarditis bajo ningún concepto. Por el contrario, recibir esta inmunización es un paso adelante para que el organismo humano pueda protegerse contra una infección de COVID-19. Sin embargo, un escándalo en Israel se desató con una serie de casos de jóvenes afectados por esta condición.

Sin embargo, el impacto fue tan grave, que un equipo de investigadores israelíes están estudiando la relación de la alternativa Pfizer/BioNTech con 60 casos de miocarditis en generaciones más nuevas, tras recibir el fármaco. Después de recibir la vacuna, se reportaron una inflamación en el músculo cardiaco, según la cobertura de France24. Dos de estos perdieron la vida.

En Estados Unidos, este fenómeno se repitió en siete hombres jóvenes. La media de edad ronda entre los 14 y los 19 años de edad, de acuerdo con Forbes. Ninguno de ellos tenía enfermedades terminales ni afecciones significativas previas.

En el caso israelí, una aplastante mayoría de 56 de los casos surgieron a partir de la segunda dosis. A excepción de las dos muertes, los demás casos se recuperaron con tratamiento hospitalario. A pesar de ello, los científicos destacan que son reacciones “sumamente inusuales”.

Una relación causal difusa

A la fecha, se estima que 7 millones de personas han recibido la vacuna de Pfizer con ambas dosis. De acuerdo con los hallazgos de la investigación realizada en Israel, la relación causal entre la inoculación y la miocarditis todavía es difusa. Al respecto, Ugur Sahin, director ejecutivo de BioNTech, destacó lo siguiente:

“Lo que ya hicimos fue buscar en nuestra base de datos donde tenemos disponible la información de más de 200 millones de personas que han sido vacunadas y, hasta el momento, en lo que hemos visto, no hemos encontrado ninguna evidencia significativa de esta inflamación del músculo cardíaco”.

Es todavía aventurado asegurar que esta alternativa genera una reacción adversa relacionada con miocarditis en los pacientes que la reciben. Por el contrario, sólo frustra los esfuerzos internacionales por terminar con la emergencia sanitaria por COVID-19. Hasta el momento, la inmunización es la vía más sólida para que, finalmente, podamos verle fin.

FUENTE: WWW.MSN.COM, LINEA POLITICA, 05/06/2021.