
La legisladora informó que se encuentra redactando su carta de renuncia al sol azteca que será dirigida a la lideresa Alejandra Barrales, además enviará otra carta a sus compañeros de bancada en el Senado anunciando que deja la coordinación.
«Estoy redactando mi renuncia, una a mis compañeras senadoras y senadores, que tuve el distinguido honor de ser la coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD, les estoy dando mi eterna gratitud y renunciando a la coordinación y otra dirigida a la presidenta Alejandra Barrales para pedir el retiro del padrón de militancia en el PRD», detalló.
La renuncia de la senadora Padierna se registra luego de que el Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE) votara a favor de apoyar a Morena en el 2018.
Aclaró que renuncia al PRD pero no se suma a Morena, pues el objetivo es que desde el MNE se respalde la candidatura de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República.

En 1989, después de la sacudida cardenista, dimos forma a un partido que reconcilió a todas las corrientes históricas de la izquierda mexicana, que caminó con la mística del pueblo, resistió a los embates del poder y se planteó una alternativa para un México que estaba cambiando pese a las resistencias del poder y del dinero.
El significado del Partido de la Revolución Democrática para la historia de México es mayúsculo. Por años hemos estado construyendo una Patria para todos.
Como militante y dirigente del partido desde su fundación, he dado lo mejor de mí para hacer avanzar una agenda democrática en el sentido más amplio. Tuvimos logros que son referencia internacional. Muchos de los avances democráticos del país no se explican sin el PRD.
Los avances más importantes han sido posibles gracias a que mantuvimos una identidad de izquierda, que retomó las causas de la gente e hizo suyas las agendas ciudadanas más innovadoras y comprometidas con las nuevas realidades.
En estos tiempos, sin embargo, ha cobrado fuerza la idea de que nuestro camino debe ser una alianza con un partido de derecha. Respeto la decisión de quienes comparten esa idea, pero tengo la convicción de que significa renunciar a nuestra historia y nuestros principios. Los gobiernos de derecha, azul o tricolor, han caminado siempre en sentido contrario a nuestro ideario que se funda en la necesidad de superar la pobreza y desigualdad lacerantes, de recuperar la paz y abrir paso al desarrollo con justicia social. El único camino posible para seguir en nuestra ruta histórica es, lo creo firmemente, la unidad de las izquierdas.
Para mis compañeros de lucha a lo largo de todos estos años no tengo sino gratitud. Estoy segura de que más temprano que tarde habremos de cruzarnos nuevamente en el camino de las causas y los ideales que compartimos.
Con la plena convicción de que el partido habrá de retomar muy pronto su proyecto histórico de transformación del país, presento mi renuncia como militante del Partido de la Revolución Democrática, fuerza a la que he consagrado los pasados 28 años de mi vida.
AGENCIAS, LINEA POLITICA, 02-09-17.