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La diputada Angélica Reyes Ávila se pronunció por robustecer políticas públicas para las más de 13 mil mujeres mexicanas que se encuentran reclusas en el país y que a diario ven vulnerados sus derechos humanos.
En entrevista, la secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados dijo que “de por sí las condiciones en las que se encuentran los centros penitenciarios del país no son las más adecuadas, mucho menos lo son para las mujeres que se encuentran recluidas”.
Reyes Ávila señaló que “tanto los gobiernos federal como estatales tienen un gran pendiente en la materia y no se han emprendido acciones o políticas efectivas que den cabal cumplimiento a las recomendaciones que ha hecho la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)”.
Agregó que desafortunadamente el sistema penitenciario del país se rige bajo estereotipos de género que llevan a las autoridades a actuar de manera más severa contra las mujeres, convirtiéndolas así en víctimas de discriminación, malos tratos y violencia tanto física como psicológica.
Muestra de ello, dijo, es la falta de atención a este sector de la población, pues de las más de 13 mil mujeres que se encuentran en prisión, la mitad está en calidad de procesadas sin haber sido declaradas culpables, y el 90% de éstas no tienen antecedentes penales.
Por lo anterior, planteó la urgencia de robustecer las políticas y programas que atiendan las necesidades de las reclusas para garantizar que se respeten sus derechos humanos y logren una mejor reinserción social.
Además, dijo, de no tener las garantías para su desarrollo personal durante su reclusión, no se atienden las situaciones por las que fueron llevadas a prisión, pues la mayoría han sido víctimas de violencia de género en el ámbito familiar, laboral y social, este fenómeno se convertirá en un círculo vicioso.
Recordó que precisamente para contribuir al bienestar de las mujeres que se encuentran en prisión, hace unas semanas planteó reformas al Código Penal Federal, a fin de que pueda otorgarse el indulto a las internas que tengan hijos menores viviendo con ellas.
Esto, con el objetivo de que puedan obtener su libertad y permitir con ello la convivencia familiar fuera de los espacios penitenciarios, añadió. |