A una horas de que el presidente Andrés Manuel López Obrador entregue un informe sobre el estado que guarda el gobierno mexicano a cien días de haber asumido el cargo como titular del Ejecutivo Federal, el balance es inquietante con inestabilidad económica producto del entorno internacional; pero también del impacto que han tenido decisiones tomadas por el régimen, y que han generado incertidumbre, desconfianza y -desde luego- caída de la inversión, del empleo, y del salario, lo cual no es una buena señal, afirmó el diputado perredista Antonio Ortega Martínez.
El también secretario de la Comisión de Hacienda, afirmó que estos cien días, no han sido del todo afortunados porque las perspectivas del crecimiento económico anunciadas por las calificadoras internacionales y organismos autónomos presagian alertas y alarmas.
«Desgraciadamente para el país hay nubarrones que presagian un final no necesariamente feliz para los ciudadanos», advirtió.
El legislador del PRD, señaló que la política asistencialista no resolverá de fondo el problema de la pobreza, y en estos cien días se ha confirmado que el presidente va a distribuir dinero a más de 20 millones de mexicanos, pensando que eso le dará respaldo social y político; sin embargo, no entiende que eso no le dará solvencia ni un rumbo claro a México.
El presidente no quiere entender que en su caso las calificadoras son sociedades anónimas que cumplen una función en el mercado internacional: dar opinión, fijar posición frente a la economía y al gobierno de una nación que está solicitando crédito y deuda; y lo que hacen es analizar su condición a fin de que sociedades de inversión (sus clientes) de todo el mundo, puedan tener en sus escritorios, la realidad política y económica a fin de que esas transacciones estén garantizadas.
Sería recomendable, comentó Ortega Martínez, que el gobierno de López Obrador junto a la fuerza política que lo acompaña, actúen con mayor responsabilidad y sensibilidad porque, si bien es cierto hay un entorno internacional poco claro que genera volatilidad, las calificadoras lo observan, igual que a la forma en que operan los gobiernos ante dicha incertidumbre y volatilidad financiera internacionales.
A decir del diputado de izquierda es un grave error espantar, alejar a la inversión privada; tratar de limitar el papel de las calificadoras, y no reconocer que es de sabios dar marcha atrás en algunas cosas que pudieran ser reconocidas como excesos.
El presidente necesita reconsiderar lo del aeropuerto internacional en Texcoco. Ya (Alfonso) Romo reconoció la conveniencia de abrir de nueva cuenta las convocatorias para las Rondas 1 en hidrocarburos y en generación de electricidad.
Medidas como esas, enfatizó, pudieran alentar enormemente la confianza hacia México, fortalecer los órganos autónomos, dar garantías de que su función de equilibrio, de ponderación va a seguir plena y con absoluta libertad, y esto –sin duda- podrá ayudar a mejorar el entorno que el país ofrece para generar confianza y que vengan los inversionistas para contribuir a reactivar nuestra economía, empleos y poder adquisitivo, concluyó.
A su vez, la coordinadora, Verónica Juárez Piña, lamentó que en apenas cien días de su gobierno, Andrés Manuel López Obrador, ha vulnerado logros fundamentales para el avance de la democracia en el país y los derechos humanos, particularmente de las mujeres, niñas y niños.