
Akihito y Michiko, recibieron este lunes en el Palacio Imperial de Tokio al presidente estadunidense, Donald Trump, y a la primera dama, Melania Trump, durante la segunda jornada de su visita a Japón.
El líder de la Casa Blanca se mostró particularmente serio y contenido a la hora de dirigirse al emperador nipón, en contraste con la cercanía y la espontaneidad que suele exhibir en sus encuentros con otros líderes políticos.
Akihito, de 83 años, dijo estar «muy feliz» de recibir al presidente y a la primera dama, antes de dirigirse a la estancia donde celebraron una recepción de unos 30 minutos, durante la cual los Trump y los emperadores estuvieron únicamente acompañados por los intérpretes.
El emperador, como establece el protocolo nipón, no realizó ninguna reverencia al recibir a Trump, ni éste tampoco, a diferencia de su predecesor, Barack Obama, quien se inclinó casi 90 grados al saludar a Akihito durante una visita en 2009, lo que fue criticado en círculos conservadores de Washington.
AGENCIAS, LINEA POLITICA, 06-11-17.