COMPARTIR

Loading

Ya no hay obstáculo.

Todas las corcholatas han cumplido con la instrucción muy superior, se han disciplinado y ya no serán referencia sobre falta de unidad en torno a Claudia Sheinbaum.

Adán Augusto está esperanzado en liderar la bancada del ahora gobierno morenista en el Senado de la República para las próximas dos Legislaturas, de 2024 a 2030.

Ricardo Monreal sueña con seguir al frente de un grupo parlamentario (de 2024 a 2027) y por supuesto en la Cámara de Diputados, donde ya fue subcoordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con Arturo Núñez al frente en tiempos de Ernesto Zedillo.

Pero Marcelo Ebrard Casaubón tiene otras expectativas.

Le ha sido prometida la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República, porque en el léxico gubernamental no aparece la derrota el 2 de junio y ni siquiera una minoría parlamentaria.

Se prepara para ello.

CANCILLER SIN CARTERA

¿A qué se atiene Marcelo Ebrard Casaubón?

A mucho.

Uno: ya dialogó a fondo sobre su situación, sobre el proyecto gubernativo de Claudia Sheinbaum y ha recibido garantías para un futuro cierto en el próximo sexenio.

Dos: la respuesta incluyó la garantía de no recibir venganza por sus acusaciones de fraude en el proceso interno en el partido de Estado con la secuela de dudas sembradas sobre el mal manejo de los programas sociales y de las estructuras de gobierno a favor de Claudia Sheinbaum.

Tres: tendrá posición.

De hecho ya la tiene, como adelantamos aquí el 27 de febrero en la columna Mandan a Ebrard a tamizar la relación con Estados Unidos, y ahora reforzada con la amenaza texana de detener y encarcelar a migrantes.

Fue con las dos bendiciones, la de Andrés Manuel López Obrador y de su delfina Claudia Sheinbaum.

Ebrard ya estableció relaciones con equipos de los candidatos estadounidenses, Joe Biden y Donald Trump, aunque todavía no llega al todopoderoso yerno del republicano, Jared Kushner.

Pero su representación va más lejos, inclusive por encima de la secretaria de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, quien para colmo antier lamentó las débiles relaciones ante el embajador canadiense Graeme C. Clark.

¿Regresa Ebrard a la Cancillería?

El acuerdo con Claudia Sheinbaum no es ese, sino el liderazgo del Senado de la República.

PREMIO AL PERIODISMO

Una vez más el periodismo mexicano ha sido recompensado.

La investigación titulada Ciudad sin agua, un pueblo contra el gigante de concreto, fue reconocida en España con el Premio Ortega y Gasset.

Reporteado por Jennifer González y Alejandro Melgoza para la plataforma N+ Focus de TelevisaUnivision, habla de un lugar como muchos otros sin acceso a ese líquido y a otros derechos humanos.

Adquiere actualidad cuando la Ciudad de México y su área conurbada, al igual que muchas ciudades del país, tienen restringido el abasto por falta de previsión y mala planeación en el crecimiento.

El reportaje incluye videos, fotografías, mapas interactivos, gráficas y muchos elementos más tomados en cuenta por el jurado integrado en 1984 para recordar al conocido literato y filósofo.

Es bueno recibir premios periodísticos, pero sería de ensueño tener autoridades con sensibilidad para tomar en cuenta sus elementos y actuar a fin de resolver carencias populares.

@urenajose1